"Le podrían haber quitado la moto, no la vida"

Dolor y bronca en la despedida a los jóvenes muertos en Baradero. El intendente insistió en que fue un accidente. Videos.

DESCONTROL POPULAR. La fuerza policial de la comuna se vio desbordad por la magnitud de los destrozos. NA
DESCONTROL POPULAR. La fuerza policial de la comuna se vio desbordad por la magnitud de los destrozos. NA
22 Marzo 2010
BUENOS AIRES.- Los restos de Giuliana Giménez y de Miguel Portugal, los chicos de 16 y 17 años que murieron luego de ser atropellados por un móvil de Inspección General en Baradero, fueron velados esta mañana e inhumados en el cementerio de esa localidad bonaerense. A la despedida asistieron numerosas personas, que expresaron su conmoción y bronca por lo sucedido.

Hugo Portugal, padre del adolescente, declaró que va a reclamar hasta que se haga Justicia y adelantó que realizará manifestaciones. "Por más indisciplina que haya, no tienen derecho a sacarle la vida a nadie. Voy a hacer marchas. Siento mucha impotencia porque lo mataron como a un perro. Le podrían haber quitado la moto solamente, no la vida", manifestó.

El hombre admitió que su hijo no usaba casco, aunque culpó a los inspectores: "lo encerraron, le tocaron el manubrio y lo hicieron caer. La chiquita que iba con él murió en el acto. A mi hijo no lo pudieron salvar. Lo que más quiero es que los responsables queden presos".

Portugal reiteró que trabajó dos años como agente de tránsito. "Me retiré por eso: el señor Pablo Antonio Scarfoni (director de la Inspección General) nos decía que los encerremos, que se hagan mierda. La idea era correrlos, seguirlos para que se detengan", aseguró.

El intendente de Baradero, Aldo Carossi, insistió hoy en que lo que sucedió fue un accidente de tránsito y descartó que sus inspectores los hayan perseguido. "Dejemos que la Justicia actúe, pero no hubo ninguna persecución", afirmó.

Descontrol
El hecho comenzó a las 6 de ayer, cuando la pareja volvía de una fiesta de cumpleaños, en moto, sin casco protector. En un momento dado, un agente quiso detenerlos para multarlos, pero los jóvenes escaparon. Según testigos, el inspector se subió a una camioneta e impactó contra el rodado. 

Los adolescentes salieron despedidos con violencia. Giménez falleció en el acto; Portugal fue trasladado al hospital Piñero, pero murió poco después de llegar. Al conocerse lo ocurrido, familiares, amigos y vecinos de las víctimas se dirigieron hasta el Palacio Municipal y comenzaron a protestar.

Primero quemaron neumáticos en la calle y luego comenzaron a arrojar piedras contra las dependencias, que también fueron incendiadas. El comandante Pablo Alvarez, segundo jefe de bomberos, detalló que el edificio quedó totalmente destruido por el fuego, que alcanzó los anexos del Juzgado de Faltas y del Concejo Deliberante.

Según fuentes policiales, el grupo apedreó las oficinas de la radio El Tiempo y después se dirigieron hasta la casa del director de Tránsito, a la que también quisieron prenderla fuego. En tanto, los dos agentes de tránsito declararon ante el fiscal de la causa y quedaron en libertad. (Télam-NA)

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