18 Marzo 2010 Seguir en 
Agitación. Empujones. Un golpe seco. Dolor, mucho dolor. Cristian Zerda no recuerda el orden en qué se sucedieron los hechos, pero sabe qué palabra sintetiza lo que le pasó hace un mes cuando, según denunció, un grupo de municipales lo empujó del camión donde se llevaban su moto secuestrada. Y ese sustantivo es impotencia.
El hecho, que ocurrió en la intersección de San Martín y Junín, fue publicado por LA GACETA junto con una filmación que muestra el momento en que el joven cae del rodado. Ahora, ya repuesto, Zerda quiere contarlo en primera persona. "Estaba en esa esquina esperando a mi novia, que hacía unos trámites en el banco, cuando vi que un varita me hacía señas. Me exigió los papeles de la moto, que no estaba en marcha, y le pedí que esperara a que llegue mi pareja, que los tenía en la cartera", manifestó.
Según el muchacho, el varita comenzó a increparlo. "Me decía que no me haga el pícaro o que le estaba tomando el pelo. En un momento dado, agarró el handy y llamó a un camión con municipales. Escuché que les decía ’la cosa se está poniendo violenta’, pero no era así", agregó.
En el rodado pesado venían alrededor de seis agentes, recuerda Zerda. "Eran muy prepotentes. Entre todos comenzaron a empujarme para que me separara de la moto, pero luego me subieron a la caja de la grúa con moto y todo. Allí siguieron las agresiones. ’¿Ya ves quién manda acá?’, ’nosotros siempre tenemos la razón’, me decían. Hasta que uno de ellos me empujó hacia la calle, cuando el camión ya había arrancado", precisó.
El muchacho dice no recordar mucho de lo que ocurrió en adelante, pero sabe que, pese a que cayó casi a sus pies, el varita que lo había parado al principio no se molestó en ayudarlo. "Cuando llegó mi novia y le mostró que tenía todos los papeles en regla, sólo atinó a mirarla, como sabiendo que se había mandado una macana", expresó.
Zerda pasó una semana internado y, luego, debió pagar una multa de $ 600 para recuperar su rodado que, denunció, tenía algunas partes rotas. "Me gustaría que a los municipales les enseñaran como deben tratar a las personas para que no sean tan prepotentes", concluyó. LA GACETA ©
El hecho, que ocurrió en la intersección de San Martín y Junín, fue publicado por LA GACETA junto con una filmación que muestra el momento en que el joven cae del rodado. Ahora, ya repuesto, Zerda quiere contarlo en primera persona. "Estaba en esa esquina esperando a mi novia, que hacía unos trámites en el banco, cuando vi que un varita me hacía señas. Me exigió los papeles de la moto, que no estaba en marcha, y le pedí que esperara a que llegue mi pareja, que los tenía en la cartera", manifestó.
Según el muchacho, el varita comenzó a increparlo. "Me decía que no me haga el pícaro o que le estaba tomando el pelo. En un momento dado, agarró el handy y llamó a un camión con municipales. Escuché que les decía ’la cosa se está poniendo violenta’, pero no era así", agregó.
En el rodado pesado venían alrededor de seis agentes, recuerda Zerda. "Eran muy prepotentes. Entre todos comenzaron a empujarme para que me separara de la moto, pero luego me subieron a la caja de la grúa con moto y todo. Allí siguieron las agresiones. ’¿Ya ves quién manda acá?’, ’nosotros siempre tenemos la razón’, me decían. Hasta que uno de ellos me empujó hacia la calle, cuando el camión ya había arrancado", precisó.
El muchacho dice no recordar mucho de lo que ocurrió en adelante, pero sabe que, pese a que cayó casi a sus pies, el varita que lo había parado al principio no se molestó en ayudarlo. "Cuando llegó mi novia y le mostró que tenía todos los papeles en regla, sólo atinó a mirarla, como sabiendo que se había mandado una macana", expresó.
Zerda pasó una semana internado y, luego, debió pagar una multa de $ 600 para recuperar su rodado que, denunció, tenía algunas partes rotas. "Me gustaría que a los municipales les enseñaran como deben tratar a las personas para que no sean tan prepotentes", concluyó. LA GACETA ©







