Los obispos quieren que cese la confrontación

La cúpula del Episcopado, encabezada por el cardenal Bergoglio, planteó a la Presidenta que genere "un clima de paz y armonía". Los prelados se fueron "muy satisfechos" de la Casa Rosada. Luego se reunieron con Cobos, quien habló de consenso.

SEGUNDA REUNION. La Presidenta habló en su despacho con los obispos Bergoglio, Villalba y Arancedo (desde la derecha) sobre la situación del país.
SEGUNDA REUNION. La Presidenta habló en su despacho con los obispos Bergoglio, Villalba y Arancedo (desde la derecha) sobre la situación del país.
18 Marzo 2010
BUENOS AIRES.- En línea con su documento crítico sobre la situación del país, elaborado la semana pasada, la cúpula de la Iglesia católica argentina planteó ayer a la presidenta, Cristina Fernández, "la necesidad de generar un clima de paz y armonía" para festejar el Bicentenario.
El planteo fue realizado durante la audiencia, de más de una hora de duración, que la mandataria compartió con los integrantes de la cúpula de la Iglesia, encabezada por el cardenal Jorge Bergoglio.
Durante la reunión, los obispos entregaron a la jefa de Estado el documento que el Episcopado elaboró la semana pasada, en el que manifestó su preocupación por el clima político y social de "confrontación permanente" que vive el país.

Documento
Al final del encuentro, el vocero del Episcopado, Jorge Oesterheld, señaló que los obispos se retiraron de la sede gubernamental "muy conformes". En ese sentido, precisó que hablaron con la jefa de Estado sobre la situación general del país y agregó que los representantes de la Iglesia plantearon "la importancia de ir generando un clima de convivencia y armonía" para celebrar el Bicentenario.
Oesterheld confirmó que Bergoglio, entregó a la mandataria el documento que elaboró el Episcopado sobre la situación del país, que lleva el título "La Patria es un don; La Nación, una tarea".
El martes pasado, durante un acto, la Presidenta pareció enviar un mensaje a la Iglesia, al minimizar las acusaciones contra el Gobierno por el clima de confrontación y también al advertir: "en el único lugar donde no hay conflictos es en el cementerio".
Por otro lado, el vocero de la Iglesia señaló que no está prevista otra reunión con la Presidenta en el corto plazo y descartó que durante el encuentro se haya abordado el tema de la despenalización del aborto.
Bergoglio llegó 25 minutos antes de las 19 a la Casa de Gobierno, acompañado por monseñor Luis Villalba, vicepresidente de la Conferencia Episcopal (es arzobispo de Tucumán), y el vice segundo, José María Arancedo (arzobispo de Santa Fe).
Por el lado del Gobierno participaron también del encuentro el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández; el ministro del Interior, Florencio Randazzo; el canciller Jorge Taiana y el secretario de Culto, Guillermo Oliveri.
Luego, los obispos se reunieron en el Senado con el vicepresidente, Julio Cobos: también se retiraron satisfechos. El mendocino coincidió con el intento eclesiático de bajarle el tono a las disputas políticas. Cobos recordó que en setiembre pasado hizo una reflexión pública sobre la necesidad de generar un gran consenso nacional, en el documento "Alguien tiene que ceder".
La situación de la educación y de la juventud ante la falta de trabajo fue otro tema abordado por los prelados y por el titular de la Camara Alta. Cobos ponderó el Servicio Cívico Voluntario implementado en Mendoza durante su gobernación y destacó la importancia, en el marco de la implementación de la Asignación Universal por Hijo, del control de cumplimiento de las metas educativas. (NA-DyN)

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