El sonido de una sirena recordó la hora exacta del atentado a la embajada de Israel

"Hezbollah es una bestia que ataca en todo el mundo", afirmó el embajador israelí en la Argentina. Alak consideró el ataque como el primer acto terrorista global contra el país.

HACE 18 AÑOS. El atentado fue el peor en la Argentina y el peor contra una embajada israelí. NA
HACE 18 AÑOS. El atentado fue el peor en la Argentina y el peor contra una embajada israelí. NA
17 Marzo 2010
BUENOS AIRES.- El ministro de Seguridad Interna de Israel, Yitzhak Aharonovitch, sostuvo hoy que los responsables del atentado a la Embajada de Israel tenían en claro que se verían afectados y perjudicados también ciudadanos locales.

"Los asesinos no distinguen entre una sangre y otra. Eso no les importaba en absoluto", remarcó el ministro durante el acto de conmemoración por el aniversario del ataque ocurrido en 1992.

El ministro israelí advirtió también que "esos mismos asesinos siguen atentando también hoy, no sólo contra el pueblo judío sino también contra ciudadanos inocentes en todo el mundo".

"Hezbollah es una bestia terrorista que ataca en Buenos Aires, en Londres, en Madrid y en todo el mundo. La vida no le importa en ningún modo", señaló por su parte el embajador de Israel en la Argentina, Daniel Gazit, en declaraciones que reproduce el diario "Infobae".

Poco antes de que se inicie el acto, ministro de Justicia, seguridad y Derechos Humanos, Julio Alak, calificó al atentado como "el primer acto terrorista global contra la Argentina".

Las declaraciones fueron realizadas poco antes de la iniciación del acto en la calle Arroyo y su intersección con Suipacha, lugar se encontraba el edificio de la sede diplomática.

En el acto se conmemoró a los 29 muertos y a los 242 heridos que dejó el atentado, bajo la consigna: "el tiempo pasa, el dolor sigue presente, nosotros también".

El ataque terrorista que destruyó completamente el edificio fue perpetrado el 17 de marzo de 1992. A las 14.42 de ese día, un furgón Ford F-100 conducido por un suicida fue cargado con explosivos y estrellado contra el frente de la sede.

Fue el peor ataque terrorista en la historia de la Argentina hasta el que sufrió la AMIA en 1994, y el peor contra una misión diplomática israelí. El grupo Jihad Islámica se adjudico su autoría. (NA-Télam-Especial)

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