17 Marzo 2010 Seguir en 
"La orden judicial de internar en el Hospital Obarrio a delincuente adictos a psicofármacos, a cocaína y a marihuana se tomó sin considerar que esta misma experiencia negativa sucedió en el Hospital Borda, de la Capital Federal, en 1987. El nosocomio psiquiátrico impulsa un tratamiento ambulatorio e incentiva la rehabilitación del paciente, en el marco de su familia y de su medio social.
Cuando el juez tiene dudas sobre la conducta de un acusado, recurre al peritaje de un perito especializado en el campo forense. En muchos casos, puede enviarlo a una institución psiquiátrica para observación, en condiciones de extrema vigilancia. Pero existe la posibilidad de mandarlo a prisión, a un pabellón con atención psicológica.
Salvo que se trate de una psicosis, lo ideal sería contar con un buen marco clínico dentro del mismo edificio penitenciario. Esto permitiría conservar el logro de objetivos terapéuticos, para los cuáles han sido destinados los hospitales psiquiátricos y no como reservorio de gente con conductas diferentes a la mayoría.
Por error de diagnóstico, el imputado puede ser caratulado como enfermo mental y enviado al hospital o bien sentenciado con imputabilidad disminuida porque inspira compasión su carencia afectiva. Todo ser humano revela síntomas psíquicos. La persona egodistónica puede ver sus conflictos internos y pide ayuda para aliviarlos. La personalidad egosintónica, en cambio, se defiende de los estímulos externos que lo desequilibran.
Este trastorno es rígido y escéptico de producir algún cambio. Además, controla su ansiedad con medicamentos, drogas, alcohol, tabaco, café, juegos, etc. La nosología psicopatía se usa con distintos significados, en la calle, en el periodismo y en la clínica. Se ha vulgarizado extremadamente y el término se confunde con psicosis.
Antecedente
El famoso caso de Angel "Chapita" Vazquez, hospitalizado en el Hospital Borda por orden judicial en 1987, fue señalado como psicótico y psicópata. Son diferentes patologías. Lo que caracteriza la psicosis son las alucinaciones, los núcleos delirantes, las depresiones congénitas, la desorientación témporo-espacial, la distorsión en el juicio de la realidad, entre otros.
Según el psiquiatra Jorge Insúa, el Psicópata tiene alterado el juicio de valores y, aunque robe o mate, se considera normal y sin sentimientos de culpa porque percibe a la sociedad regida por la ley de la selva, dónde gana el más inteligente y fuerte.
A propósito de la orden de internación de Vázquez, el diario "Clarín" publicó declaraciones de destacados especialistas. En uno de los artículos de aquella época, el doctor Rodolfo Montero manifestó la necesidad de instalar "un anexo en el servicio penitenciario nacional, para internar pacientes de alto riesgo social, en un marco adecuado de seguridad, o bien la creación de un hospital psiquiátrico judicial".
Esta afirmación deja en claro que se trataba de una psicopatía, catalogada en el Manual de Trastornos Mentales de la Organización Mundial de la Salud (OMS) como Trastorno de Conducta Antisocial. No era un enfermo que responde a delirios y alucinaciones ya que al estar sobrio posee intacto el juicio de realidad que le permite distinguir entre el bien y el mal.
Por todo esto, la Justicia debe asesorarse mediante los informes de peritos expertos en salud mental y trastornos de conducta, antes de dictar una orden de internación psiquiátrica compulsiva.
Mario Bromber
Perito en Psicología Forense
A dónde deben dirigirse los lectores
Para enviar fotografías y mensajes a la sección “Los lectores dicen” los interesados deben escribir a redaccion@lagaceta.com.ar. Sólo se aceptarán textos e imágenes que no estén escritos con mayúsculas y que consignen nombre y apellido, e-mail, domicilio real y teléfono, aunque sólo serán publicados el nombre y el correo electrónico. LA GACETA.com, de acuerdo al caso, incluso podrá reservarse la identidad de los lectores.
Cuando el juez tiene dudas sobre la conducta de un acusado, recurre al peritaje de un perito especializado en el campo forense. En muchos casos, puede enviarlo a una institución psiquiátrica para observación, en condiciones de extrema vigilancia. Pero existe la posibilidad de mandarlo a prisión, a un pabellón con atención psicológica.
Salvo que se trate de una psicosis, lo ideal sería contar con un buen marco clínico dentro del mismo edificio penitenciario. Esto permitiría conservar el logro de objetivos terapéuticos, para los cuáles han sido destinados los hospitales psiquiátricos y no como reservorio de gente con conductas diferentes a la mayoría.
Por error de diagnóstico, el imputado puede ser caratulado como enfermo mental y enviado al hospital o bien sentenciado con imputabilidad disminuida porque inspira compasión su carencia afectiva. Todo ser humano revela síntomas psíquicos. La persona egodistónica puede ver sus conflictos internos y pide ayuda para aliviarlos. La personalidad egosintónica, en cambio, se defiende de los estímulos externos que lo desequilibran.
Este trastorno es rígido y escéptico de producir algún cambio. Además, controla su ansiedad con medicamentos, drogas, alcohol, tabaco, café, juegos, etc. La nosología psicopatía se usa con distintos significados, en la calle, en el periodismo y en la clínica. Se ha vulgarizado extremadamente y el término se confunde con psicosis.
Antecedente
El famoso caso de Angel "Chapita" Vazquez, hospitalizado en el Hospital Borda por orden judicial en 1987, fue señalado como psicótico y psicópata. Son diferentes patologías. Lo que caracteriza la psicosis son las alucinaciones, los núcleos delirantes, las depresiones congénitas, la desorientación témporo-espacial, la distorsión en el juicio de la realidad, entre otros.
Según el psiquiatra Jorge Insúa, el Psicópata tiene alterado el juicio de valores y, aunque robe o mate, se considera normal y sin sentimientos de culpa porque percibe a la sociedad regida por la ley de la selva, dónde gana el más inteligente y fuerte.
A propósito de la orden de internación de Vázquez, el diario "Clarín" publicó declaraciones de destacados especialistas. En uno de los artículos de aquella época, el doctor Rodolfo Montero manifestó la necesidad de instalar "un anexo en el servicio penitenciario nacional, para internar pacientes de alto riesgo social, en un marco adecuado de seguridad, o bien la creación de un hospital psiquiátrico judicial".
Esta afirmación deja en claro que se trataba de una psicopatía, catalogada en el Manual de Trastornos Mentales de la Organización Mundial de la Salud (OMS) como Trastorno de Conducta Antisocial. No era un enfermo que responde a delirios y alucinaciones ya que al estar sobrio posee intacto el juicio de realidad que le permite distinguir entre el bien y el mal.
Por todo esto, la Justicia debe asesorarse mediante los informes de peritos expertos en salud mental y trastornos de conducta, antes de dictar una orden de internación psiquiátrica compulsiva.
Mario Bromber
Perito en Psicología Forense
A dónde deben dirigirse los lectores
Para enviar fotografías y mensajes a la sección “Los lectores dicen” los interesados deben escribir a redaccion@lagaceta.com.ar. Sólo se aceptarán textos e imágenes que no estén escritos con mayúsculas y que consignen nombre y apellido, e-mail, domicilio real y teléfono, aunque sólo serán publicados el nombre y el correo electrónico. LA GACETA.com, de acuerdo al caso, incluso podrá reservarse la identidad de los lectores.







