12 Marzo 2010 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, monseñor Jorge Casaretto, afirmó ayer que la "rispidez" que domina la vida política argentina es una preocupación de todos los argentinos de la que la Iglesia, que se "hace eco" en estas circunstancias.
Además, señaló que cuando asumió la presidenta, Cristina Fernández, "hubo un pedido de audiencia y fue respondido positivamente; con el que fue más difícil fue con (el ex jefe de Estado Néstor) Kirchner", comparó.
El miércoles, la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), que preside el cardenal Jorge Bergoglio, reclamó una mayor calidad institucional y urgió a la dirigencia a una actitud de grandeza que permita "superar el estado de confrontación permanente", porque, advirtió, "no es momento para victimizarse ni para procurar ventajas sectoriales".
El costo social
En ese contexto, Casaretto ratificó el texto episcopal, al sostener que cuanto mayor es la calidad institucional, más fácil es ocuparse de la pobreza y la exclusión social.
"La falta de salud de las instituciones provoca un alto costo social", señaló en declaraciones radiales.
Casaretto subrayó que la Iglesia está dispuesta a conversar con el Poder Legislativo, el Judicial y el Ejecutivo. "La idea es generar una instancia de diálogo, en una actitud de verdadero servicio", agregó.
"La Iglesia no busca ningún tipo de protagonismo particular, sino ver cómo podemos ayudar", reseñó Casaretto.
Respecto de la relación con el Gobierno nacional, el prelado indicó que "hubo un pedido de audiencia y fue respondido positivamente. Con el que fue más difícil fue con Kirchner", insistió.
"En la Pastoral Social tenemos mucho diálogo con el Gobierno nacional. En el último programa hemos trabajado con (el ministro del Interior, Florencio) Randazzo y con (la ministra de Desarrollo Social) Alicia Kirchner", recordó. "Se ve que (la negativa de Kirchner a conceder una audiencia en su momento) es un tema personal", sostuvo.
En tanto, sobre la afirmación del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, de que la Iglesia se preocupe más por lo espiritual, el obispo de San Isidro aclaró: "lo espiritual tiene repercusión en la gente, en los vínculos. Los espiritual se encarna; si no, es irrealidad", explicó.
Las invitaciones
La carta de pedido de audiencia por parte de la Iglesia al vicepresidente Julio Cobos indica que los obispos pretenden intercambiar opiniones sobre la situación nacional y entregarle el documento "La Patria es un don, la Nación una tarea" elaborado por la Comisión Episcopal Argentina.
En este caso, el vicepresidente esperará a que la presidenta Cristina Fernández conceda el pedido de audiencia a los obispos para luego recibirlos.
Voceros de la CEA indicaron que entregaron con el mismo tenor otro documento a la Jefa de Estado, al presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Fellner, y al titular de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti.
Para el diálogo, los obispos estarán representados por Bergoglio, y por los vicepresidentes primero y segundo del Episcopado, Luis Villalba y José María Arancedo. (DyN)
Además, señaló que cuando asumió la presidenta, Cristina Fernández, "hubo un pedido de audiencia y fue respondido positivamente; con el que fue más difícil fue con (el ex jefe de Estado Néstor) Kirchner", comparó.
El miércoles, la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), que preside el cardenal Jorge Bergoglio, reclamó una mayor calidad institucional y urgió a la dirigencia a una actitud de grandeza que permita "superar el estado de confrontación permanente", porque, advirtió, "no es momento para victimizarse ni para procurar ventajas sectoriales".
El costo social
En ese contexto, Casaretto ratificó el texto episcopal, al sostener que cuanto mayor es la calidad institucional, más fácil es ocuparse de la pobreza y la exclusión social.
"La falta de salud de las instituciones provoca un alto costo social", señaló en declaraciones radiales.
Casaretto subrayó que la Iglesia está dispuesta a conversar con el Poder Legislativo, el Judicial y el Ejecutivo. "La idea es generar una instancia de diálogo, en una actitud de verdadero servicio", agregó.
"La Iglesia no busca ningún tipo de protagonismo particular, sino ver cómo podemos ayudar", reseñó Casaretto.
Respecto de la relación con el Gobierno nacional, el prelado indicó que "hubo un pedido de audiencia y fue respondido positivamente. Con el que fue más difícil fue con Kirchner", insistió.
"En la Pastoral Social tenemos mucho diálogo con el Gobierno nacional. En el último programa hemos trabajado con (el ministro del Interior, Florencio) Randazzo y con (la ministra de Desarrollo Social) Alicia Kirchner", recordó. "Se ve que (la negativa de Kirchner a conceder una audiencia en su momento) es un tema personal", sostuvo.
En tanto, sobre la afirmación del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, de que la Iglesia se preocupe más por lo espiritual, el obispo de San Isidro aclaró: "lo espiritual tiene repercusión en la gente, en los vínculos. Los espiritual se encarna; si no, es irrealidad", explicó.
Las invitaciones
La carta de pedido de audiencia por parte de la Iglesia al vicepresidente Julio Cobos indica que los obispos pretenden intercambiar opiniones sobre la situación nacional y entregarle el documento "La Patria es un don, la Nación una tarea" elaborado por la Comisión Episcopal Argentina.
En este caso, el vicepresidente esperará a que la presidenta Cristina Fernández conceda el pedido de audiencia a los obispos para luego recibirlos.
Voceros de la CEA indicaron que entregaron con el mismo tenor otro documento a la Jefa de Estado, al presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Fellner, y al titular de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti.
Para el diálogo, los obispos estarán representados por Bergoglio, y por los vicepresidentes primero y segundo del Episcopado, Luis Villalba y José María Arancedo. (DyN)








