Dos tucumanos que estuvieron cerca de ganar el Nobel de Medicina

09 Marzo 2010
"Lo más probable es que nadie conozca que dos tucumanos que estuvieron muy cerca de conseguir el premio Nobel de Medicina, a mediados de la década del 50. Una de las tantas historias argentinas de lo que pudo ser pero que no fue.

Antes, a fines de los 40, un Novel médico tucumano, en sociedad con otro experimentado paisano, ponían en marcha las primeras técnicas de cateterismo cardíaco y cirugía cardíaca endovascular. Introduciendo un catéter a través de la piel del cuello, y siguiendo la vena yugular, llegaban al corazón y operaban a ciegas la válvula tricúspide.

Si, estos tucumanos fueron el Dr. Pedro Cossio (clínico cardiólogo, que tomó mayor notoriedad por ser médico de Juan Domingo Perón) y el Dr. Isidro B. Perianes (cirujano recién recibido, médico interno del Hospital De Clínicas de la Capital Federal).

Las investigaciones no fueron bien vistas por las autoridades, que decidieron no apoyar con la compra de material radiológico a los expertos y así retrasar el estudio. Años después, uno de los premiados con el Nobel en 1956, André Cournand, le manifestaba a Cossio que él no hubiese ganado el premio si los argentinos no hubieran dejado de trabajar. Pese a las dificultades, los médicos tucumanos no se rindieron.

Más tarde, Perianes fue premiado por la Universidad de Chicago y partió a capacitarse a los Estados Unidos. De regreso, junto a su compañero, perfeccionó las técnicas quirúrgicas sobre la Válvula Tricúspide por cateterismo, toda una novedad para la época, y la cirugía cardiovascular central, en especial el tratamiento quirúrgico de las enfermedades valvulares y las cardiopatías congénitas.

Por todo esto, se puede considerar a Perianes como pionero del recambio valvular y un adelantado en estudios de implante del corazón mecánico, problema que no pudo resolver por falta de conocimientos para el manejo de la coagulabilidad de la sangre.

Este eminente facultativo tucumano se entregó su vida a la medicina y a sus pacientes, manteniendo siempre un actitud humana. A principios de 2000 comenzó a repartir sus ahorros entre instituciones de bien público, beneficiando a el Colegio Lorenzo Massa, al Hospital de Clínicas de la Capital Federal, a la Asociación Protectora del Hospital del Niño Jesús y al Centro de Investigaciones Estadísticas de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNT.

Una enfermedad prolongada terminó se llevó su vida el 4 de marzo de 2010. Sus fueron descansaran en un mausoleo familiar en el Cementerio del Norte".

Lorenzo Marcos
lorenzomarcos49@hotmail.com


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