La revolución tecnológica y el desarrollo de los efectos especiales para el cine dominaron el panorama de la industria desde hace ya un par de décadas. Los estudios Disney, pioneros y, a esta altura, sinónimo de entretenimiento para los niños, se plegaron a esta onda tecnológica y sus producciones se transformaron en exponentes claros de esta tendencia. No les han faltado éxitos de taquilla en estos emprendimientos, al punto que llama un poco la atención que en este primer estreno de 2010 hayan decidido una suerte de retorno a las fuentes tanto en el aspecto formal como en el conceptual. Los espectadores que lleven a un nieto como excusa para ir al cine recordarán automáticamente los grandes títulos de la filmografía de los estudios de los que salieron, entre muchos otros, los inolvidables Mickey, Donald o Pluto. Aquellos que entran a la sala en el papel de padres, evocarán sin dudas a "Peter Pan" o a "La Bella Durmiente"; y los más jóvenes se remitirán a los más recientes "La Sirenita" o "Aladino". En todos los casos se trata de películas con una cuidada realización en dos dimensiones, con gran colorido y oportuna inclusión de pegadizas melodías. Y además, con un guión basado en un cuento tradicional, condimentado con elementos que permiten el lucimiento de los animadores: la "princesa" (afroamericana y pobre) vive en Nueva Orleáns y, por lo tanto, el jazz y todo el color del Mardi Grass están a la orden del día. La trama permite, además, la inclusión de personajes secundarios muy pintorescos y situaciones originales, a las que los animadores les sacan el mayor provecho posible.
A tal punto han vuelto a los orígenes los estudios Disney que hasta hay lugar para ese clásico exceso de truculencia de estas películas: en este caso, ocurre en las escenas a cargo del Dr. Facilier y sus prácticas del vudú.
Nostalgia, entretenimiento, música e ironía para los más grandes; color, acción y humor para los más chicos. No es poco.
Ficha
BUENA
Origen: Estados Unidos, 2009. Direccion: Ron Clements y John Musker Filme realizado con técnicas tradicionales de animación. Violencia: sin escenas. Sexo: sin escenas. Comprension: fácil. Lo bueno: la adaptación del cuento es muy creativa. El hallazgo: algunos de los personajes secundarios.







