"Mis únicas ojotas se las llevó el agua mientras dormía con mi mamá; así que chau Reyes Magos", dice, descalzo y desilusionado Matías, de 11 años, uno de los 50 chicos del barrio Alejandro Heredia evacuados ayer a la mañana en la escuela Amado Juri. "El agua entraba por todas partes, por la puerta y por la pared del fondo, se mojó toda la ropa y la heladera", añade.
La historia de Matías se repite cuando Mirta Lucero, uno de los 20 adultos evacuados del barrio, cuenta que a su casa entraban flotando pimientos, sandías y tomates provenientes del Mercofrut o cuando Norma Chávez muestra su casa bajo medio metro de agua, en la Manzana 4 del Barrio, y pide una solución de fondo. "¡Que rellenen las calles! Hoy nos van a a dar colchones nuevos para que esta noche estén de nuevo mojados", grita enojada.
Oscar Terraza, director de Defensa Civil de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán informó que el Alejandro Heredia es el barrio más bajo de la ciudad y que por esto tienen monitoreos permanentes por las lluvias. "Hay un Comité de Emergencia Municipal, al cual la gente llama cada vez que llueve", consignó el funcionario.
A la escuela Amado Juri, la gente llegó en camiones de la Municipalidad, luego de que se les dio de comer un plato de fideos. "La gente llegó a la escuela porque se cortaron todos los servicios y se les preparó una comida, pero se las trasladará al Albergue Municipal, ubicado bajo el Autódromo, porque hay más comodidades", afirmó Mirta de Durand, Directora de Familia y Desarrollo Comunitario de la Municipalidad. " Hay muchos chicos que se autoevacuan porque están sin sus tutores. A ellos los vamos a dejar en la escuela, porque, si no, se salen de control", expresó Terraza.
José Medina, otro vecino del barrio Heredia y padre de dos chicos, opinó que la situación de los chicos solos y de la gente anciana o enferma que no se puede trasladar "es complicada".
"Hay muchos que se tuvieron que quedar bajo el agua, enfermos. Además, las madres, por un lado, no pueden dejar a los chicos solos; y por el otro, se tienen que quedar en la casa. La gente se aprovecha de las desgracias y te entran a robar", enfatizó Medina.











