Primer test para la sucesión presidencial chilena

Los sondeos pronostican el triunfo del derechista Sebastián Piñera, pero sin los votos suficientes como para evitar el ballotage. Eduardo Frei aparece segundo en las encuestas. Enríquez Ominami puede ser la sorpresa. Valioso legado político de Bachelet.

LAS URNAS ESTAN LISTAS. En el estadio nacional de Chile, en Santiago, un soldado inspecciona el material que se utilizará en los comicios. REUTERS
LAS URNAS ESTAN LISTAS. En el estadio nacional de Chile, en Santiago, un soldado inspecciona el material que se utilizará en los comicios. REUTERS
13 Diciembre 2009
SANTIAGO.- En los comicios más reñidos desde la vuelta de la democracia, más de 8,2 millones de chilenos votarán hoy al sucesor de la presidenta Michelle Bachelet, quien se apresta a dejar el gobierno en marzo con un índice inédito de popularidad de casi el 80%, y renovarán las 160 bancas de la Cámara de Diputados y la mitad del Senado.
A pesar de la incertidumbre sobre quién llegará a La Moneda, todas las encuestas indicaron que el candidato de la derechista Alianza por el Cambio, el empresario Sebastián Piñera, se impondrá en la primera vuelta con un 44% de los votos, margen insuficiente como para evitar el ballotage del 17 de enero, que ya todos los postulantes dan como un hecho. Sí queda por saber si será el candidato de la Concertación gobernante, Eduardo Frei Ruiz Tagle (31%), o el independiente (surgido del corazón de esa coalición progresista) Marco Enríquez Ominami (20%), quien se sume a partir del lunes a la carrera por la segunda vuelta, con el desafío de sumar los votos del otro y del aspirante del izquierdista Juntos por el Cambio, Jorge Arrate (7%).
Tal es la convicción de que el ballotage es inevitable que las actividades y declaraciones de las últimas horas giraron en torno al tema y a lo que seguirá el lunes. Así, en plena veda electoral, Piñera se reunió con uno de los mayores referentes de la UDI, el candidato a senador y ex presidenciable Joaquín Lavín, para delinear el nuevo discurso que le permita a la derecha romper con cuatro presidencias consecutivas y 20 años de gobierno de la Concertación. Por su parte, Arrate, un ex funcionario de Frei considerado uno de los ideólogos de la Concertación, planteó en la veda que ahora la palabra la tiene Marco, en referencia a que el candidato independiente no se pronunció a favor de concretar un acuerdo mínimo del progresismo para impedir la llegada del millonario a La Moneda.

La figura
Impedida por ley a acceder a la reelección inmediata, Bachelet es igualmente figura de las elecciones. Asumió en marzo de 2006 como la primera mujer al frente del gobierno chileno y aunque en el inicio enfrentó severas críticas, que apuntaban a su falta de carácter y liderazgo, a pocos meses de dejar el poder se ha convertido en el gobernante más popular en la historia de Chile.

Patrimonio nacional
Paradójicamente, las encuestas le daban 35% de popularidad en medio de la bonanza económica del país (octubre de 2006) pero la presidenta creció en la crisis. Clave en el apoyo ciudadano fue su decisión de ahorrar recursos en época de vacas gordas, para utilizarlos en planes que ayudaron a Chile a capear la crisis económica mundial y diseñar una red de protección social que todos los candidatos prometen hoy mantener. "Lo digo con gran orgullo: voy a ser el continuador de la presidenta Bachelet", dijo Frei, quien recibió el público respaldo de la mandataria, algo que no aumentó su intención de voto. El disidente Enríquez Ominami se ha presentado por su parte como el verdadero continuador de su gobierno. También Piñera ha dicho que las políticas que implementó Bachelet son patrimonio de todos los chilenos. (AFP-NA)

Horizonte difuso para el ganador
Punto de vista. Por Mauricio Weibel - Agencia DPA


SANTIAGO DE CHILE.- El Presidente que asumirá en marzo afrontará entre otras cosas complejas negociaciones con Bolivia y el Perú sobre disputas territoriales, aunque todo matizado por un escenario de estabilidad económica. Y la derecha, cuyo triunfo en primera y segunda vuelta es lo más probable, se enfrentará al reto de gobernar con minoría en ambas Cámaras del Congreso, como prevén todos los sondeos.
Además, el sector que encarna Sebastián Piñera deberá armonizar a sus seguidores, donde conviven a veces con dificultad muchos políticos inspirados en el Opus Dei y en Los Legionarios de Cristo con otros más liberales en lo moral. Desde el gobierno añaden que la derecha, tradicionalmente ligada al empresariado, tendrá dificultades para relacionarse con los sindicatos, varios de ellos dirigidos por el partido Comunista, como sucede en los gremios de los profesores, la salud y el cobre.
"La derecha no da garantías de estabilidad", dijo Eduardo Frei. Pero sabe que él tampoco tiene garantizada la gobernabilidad y que requiere conformar una nueva mayoría, dado el desgaste del oficialismo. Frei necesita de los votos de Enríquez Ominami y de los comunistas de Arrate. La nueva alianza reemplazaría a la Concertación Democrática. La duda es qué sucederá si pasa a la segunda vuelta Enríquez Ominami. Este también se plantea formar una nueva mayoría, pero sin los líderes de sus eventuales, algo voluntarista incluso para un hombre de 36 años como él.

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