Astiz acudió al juicio con el libro "Volver a matar"

Será juzgado junto con el "Tigre" Acosta, y otros, por 85 crímenes. Está acusado por el secuestro de las monjas francesas Domon y Duquet. Se mostró desafiante ante familiares de las víctimas.

EN AUDIENCIA. Con un libro, Astiz provocó a familiares de las víctimas. DyN
EN AUDIENCIA. Con un libro, Astiz provocó a familiares de las víctimas. DyN
12 Diciembre 2009
BUENOS AIRES.- Con el libro "Volver a matar" -del periodista y ex jefe de la SIDE menemista Juan Bautista "Tata" Yofre-  el  ex marino Alfredo "El Angel Rubio" Astiz ingresó ayer a la sala de audiencias del Tribunal Oral federal, donde se desarrolla el juicio contra 19 ex integrantes del Grupo de Tareas 3.3.2, de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA).
Al finalizar la audiencia, Astiz les mostró a los familiares de las víctimas la portada del texto, desafiante y sonriente. Lo levantó y el público recordó a las víctimas con el cántico "30.000 desaparecidos, !presentes, ahora y siempre!". El libro "narra el inicio de la 'guerra popular prolongada' que las organizaciones terroristas declararon a todos los estamentos del Estado Nacional, bajo la inspiración del castro-comunismo", según reza en su contratapa.

"Vuelos de la muerte"
Los acusados, que pudieron ser fotografiados libremente por los reporteros gráficos de distintos medios y filmados por una única cámara de TV, serán juzgados los próximos meses por 85 crímenes  de lesa humanidad cometidos, entre 1976 y 1977, donde fueron secuestradas, torturadas y desaparecidas en la ESMA, el principal centro de detención ilegal de la Armada, por el que pasaron unas 5.000 personas. Se calcula que, en su mayoría, esos detenidos terminaron siendo arrojados vivos y dopados al mar desde los "vuelos de la muerte" de los aviones Electra de la aviación naval. Se prevé la asistencia de unos 280 testigos, entre ellos varios sobrevivientes de la ESMA.
Se les imputa incontables casos de tormentos, pero también están acusados por la desaparición del periodista Rodolfo Walsh, los secuestros de las monjas francesas Alice Domon y Leonie Duquet y el de las fundadoras de Madres de Plaza de Mayo, Mary Bianco, Esther de Careaga y Azucena Villafor de Vicente.
Jorge "Tigre" Acosta,  Juan Antonio Azic, el médico Carlos Octavio Capdevilla, Julio César Coronel, Adolfo Donda, y Juan Carlos Fotea ingresaron a la sala esposados de a dos y se ubicaron en sillas predeterminadas por el tribunal.
El vicealmirante Oscar Montes (85 años),  jefe del GT3.3.2 y luego canciller durante el Mundial 78, esperó el ingreso de los demás acusados en una silla de ruedas.
El tribunal tomó precauciones al colocar en la planta baja del auditorio a los familiares de las víctimas, sobrevivientes y querellantes, y en el palco superior a un grupo de retirados de la Marina y familiares de los imputados.
Abajo, junto al secretario de derechos humanos Eduardo Duhalde y su segundo Luis Alem, se ubicaron entre otros el ex detenido Julio Piumato, ahora jefe del gremio judicial y ex diputado nacional; Lilia Ferreira, viuda de Walsh, y algunas integrantes de las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora. (NA-Télam)

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