Bienvenido,
iniciar sesión
Regístrese | Olvido su contraseña?
Viernes 4 de Diciembre de 2009 | Una experiencia diferente que se basa en el cuidado de los recursos naturales y el respeto a la historia del lugar.
El camino es enroscado y en ascenso. La travesía comienza en las yungas subiendo por Raco. Hay que cruzar varias veces el río Grande, que parece el más empedrado del mundo. Los senderos dibujan "zetas" en la montaña y, por el tipo de camino, sólo se puede llegar a pie o a caballo.
Son sitios casi inexplorados, pero el esfuerzo tiene su recompensa mayor al llegar a la posada Las Queñuas, una estancia enclavada en las montañas de San José de Chasquivil, donde el viento parece soplar una vidala del silencio.
En el trayecto es posible cruzarse con la gente del lugar, que vive aislada, pero que se acostumbra a recibir cada vez más visitantes. Los turistas saben de antemano que la experiencia está basada en el cuidado de los recursos naturales, y el respeto a la cultura y a la historia del lugar.
La estancia es una reserva natural, privada, que sorprende por la variedad del paisaje. Hay lagunas, y el entorno está repleto de guanacos. Es imperdible visitar "las condoreras" al amanecer, cuando los cóndores sobrevuelan en busca de alimento. Y, si de volar se trata, también se puede llegar en helicóptero o en avioneta, pero no tiene el mismo sabor de aventura.
La GacetaOficinas Centrales
Calle Mendoza 654
T4000DAN
San Miguel de Tucumán
Tucumán - Argentina
Casa Central: 00 54 381 4842200
Comercial: 00 54 381 4842281
SeccionesUltimo momento - Política - Economía
Deportes - Opinión - Espectáculos
Fúnebres Números de Oro - Argentina
Información General - Mundo
Policiales - Tecnología - Notas de tapa
Edición impresa
ComunidadVacaciones - Mis Mascotas
Tucumanos por el mundo - Crónicas digitales
Sociales - Tus fotos