EDITORIAL

La ley que regula la venta de medicamentos

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Toda norma que persigue como objetivo atender y mejorar la salud de la población es siempre bienvenida. En su sesión del miércoles, la Cámara de Senadores de la Nación convirtió en ley un proyecto por el cual se prescribe que el expendio de medicamentos de los denominados de venta libre (antiácidos, digestivos y analgésicos, entre otros productos) deberán ser dispensados sólo en farmacias y no ya en supermercados, quioscos y almacenes.
La nueva disposición sustituye el artículo 1 de la ley 17.565 y señala que la "preparación de recetas, la dispensa de drogas, medicamentos, incluidos los denominados de venta libre y de especialidades farmacéuticas, cualquiera sea su condición de expendio, sólo podrán ser efectuadas en todo el territorio de la nación, en farmacias habilitadas". Además, el Ministerio de Salud tiene la potestad de disponer la incorporación de otro tipo de productos al presente régimen. Se indica que la venta de medicamentos fuera de las farmacias se considerará ejercicio ilegal de la farmacia y, sin perjuicio de las sanciones establecidas por la ley, los que la efectúen podrán ser denunciados por infracción al Código Penal. Finalmente, la disposición sancionada también modifica el artículo 2, agregando que las autoridades sanitarias podrán autorizar "a título precario, en zonas donde no actúen farmacéuticos, el establecimiento de botiquines de medicamentos, debiendo determinar las condiciones administrativas e higiénico-sanitarias de los mismos". También especifica que los programas nacionales, provinciales, municipales o comunales destinados a la provisión de medicamentos o productos farmacéuticos deben contar con la supervisión de farmacéuticos conforme lo regule la autoridad jurisdiccional competente.
Por último, el proyecto deroga también los artículos 14 y 15 del decreto 2284/91 que autorizaba la venta de medicina y productos farmacéuticos de venta libre en establecimientos que no sean farmacias.
En ese sentido, Tucumán se anticipó a esta norma nacional porque en 2004 se promulgó la ley provincial 7.317 que prohibía la venta de medicamentos fuera de las farmacias, anulando así una ordenanza municipal que había habilitado a quioscos y drugstores a expender algunos fármacos. En 2007, publicamos una encuesta realizada por la Universidad Maimónides y por el Instituto Argentino de Atención Farmacéutica, realizada entre 3.000 pacientes y 400 farmacéuticos. Reveló que alrededor de 100.000 personas eran internadas anualmente en el país por mal uso de medicamentos y de ese total, unas 700 morían. La Confederación Farmacéutica Argentina atribuyó estos casos principalmente a la automedicación, mientras que la Universidad Maimónides señaló que era notable la falta de respeto de los argentinos por los medicamentos. Se estimaba en ese entonces que en la Argentina, el 20% de los remedios se vendía por fuera de los circuitos legales de comercialización y entre los puntos de venta ilegal figuraban los quioscos. En la oportunidad, el entonces responsable del Departamento de Fiscalización Farmacéutica del Siprosa, organismo encargado del control, había afirmado que era muy difícil controlar el comercio de medicamentos en drugstores y quioscos, porque en Tucumán funcionaban cerca de 20.000 negocios de este tipo y la repartición sólo contaba con apenas cuatro inspectores para toda la provincia.
El cumplimiento de una ley depende de la concientización de la ciudadanía y del control constante y estricto por parte del Estado. Si este último no es eficaz, es poco probable que se extirpe un mal hábito. Pese a la existencia de la normativa provincial, la venta de medicamentos en quioscos y drugstores está aún lejos de ser erradicada. Si la normas no se cumplen son letra muerta.

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