Homenaje a Jorge Prelorán

PLAQUETA. Irma Freddy, cuñada de Prelorán, en la ceremonia. la gaceta enviado especial / antonio ferroni
PLAQUETA. Irma Freddy, cuñada de Prelorán, en la ceremonia. la gaceta enviado especial / antonio ferroni
14 Noviembre 2009
MAR DEL PLATA.- "Yo soy discípulo de Jorge, y en un determinado momento me di cuenta de que tenía un enorme personaje allí para hacer un documental. Pero no un documental desde el bronce o uno de esos que se hacen sobre un personaje famoso, sino desde el punto de vista humano". Así define Fermín Rivera el contenido de su película "Huellas y memoria de Jorge Prelorán", que se exhibió en el Festival de Cine de Mar del Plata en el marco de un homenaje a la obra del documentalista argentino fallecido recientemente. "Decidí trabajar mi película como Jorge trabajaba sus etnobiografías. Tuve la oportunidad de que él fuera viendo el armado, colaborando con sus opiniones, facilitándome el material, y si bien la distancia complicaba un poco las cosas, fue una experiencia muy participativa entre los dos", puntualizó Rivera. El documental refleja también los últimos años de Prelorán, cuando su principal preocupación pasaba por la docencia; hay una parte del material filmado en la UCLA, donde el cineasta desarrolló esa tarea. "Cuando Jorge se jubiló, dedicó la última parte de su vida a los libros, en los que desarrolló las mismas etnobiografías que había filmado pero en textos ilustrados con una gran cantidad y variedad de imágenes y de fotografías", dijo Rivera. "Yo creo que la figura de Jorge no está suficientemente valorizada. Por las características y la envergadura que él tiene y tuvo en el cine antropológico y documental no sólo en la Argentina sino a nivel internacional, diría que está bastante olvidado y que su obra ha sido poco difundida", expresó el documentalista.  "Se trata de una persona que fue dos veces ganador de la beca Guggenheim, de la beca Fullbright, nominado al Oscar, entre otros logros; creo que tiene mayores reconocimientos fuera del país que acá adentro", agregó. Rivera cree que, más allá de los homenajes, lo más doloroso es que el proyecto que alentó Prelorán y al que dedicó más de 10 años, de concretar una formidable colección de más de 30 libros sobre las etnobiografías, no terminó de cuajar porque nunca se llegaron a publicar. "De todas maneras, a Prelorán no le interesaban estos homenajes; él era un trabajador incansable".

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