"No trabajaremos bajo la presión policial"
La reacción del personal de la salud a los operativos dispuestos para abrir los hospitales fue profundizar y endurecer las medidas de fuerza. Incidentes y forcejeos en la Maternidad. Sorpresa y estupor de los médicos. Hoy sólo atenderán las urgencias en las guardias.
11 Noviembre 2009 Seguir en 
La presencia policial en los hospitales fue ampliamente repudiada por el personal de la salud autoconvocado que resolvió profundizar, aún más, las medidas de fuerza que viene realizando en reclamo de mejoras salariales para todo el sector.
Entre las primeras medidas que adoptaron durante una asamblea extraordinaria que deliberaba anoche en la sede de la Sociedad Argentina de Pediatría, en el subsuelo del Hospital de Niños, se decidió que no se atenderá a ningún paciente, excepto las urgencias, mientras permanezcan los agentes de la Policía en los establecimientos.
Moretones
Ayer los hospitales amanecieron atestados de policías y a puertas abiertas. En todos se repetía la misma postal: una línea de antimotines al frente de cada edificio y otras dos hileras de uniformados hacia el interior, a ambos lados del ingreso.
A las 5.30, un impresionante despliegue policial sorprendió al personal de la Maternidad que cubría las distintas guardias, como también a otros, como el ginecólogo Néstor Rossi, que había ido a apoyar a sus compañeros en la carpa blanca que se montó al costado del ingreso principal. Rossi y otras dos empleadas, Norma Beatriz González, técnica del laboratorio de Patología, y Claudia Albornoz, dijeron que habían resultado golpeados en el forcejeo con los policías.
"Eran como 100 policías distribuidos alrededor del edificio", calcularon las empleadas Albornoz y González. Esta última mostró el moretón en el pie que le causó un golpe con el escudo de uno de los uniformados. "A mí también me tiraron de la silla y me golpearon el brazo", aseguró Albornoz. "Yo no quería que me tocaran los policías varones, así que me agarraron dos mujeres policía que me voltearon al piso para sacarme de la silla", recordó, sin poder reponerse de su estado de nerviosismo.
En los demás hospitales, en cambio, los procedimientos policiales fueron más tranquilos, según informó el pediatra Julián Nassif. Agregó que los autoconvocados intentaron comunicarse con el ministro de Seguridad, Mario López Herrera, para consultarle sobre la medida dispuesta. "No lo logramos", destacó. No obstante, la disposición enardeció los ánimos de los profesionales, que calificaron los procedimientos de autoritarios. "Ni en la gestión de (Antonio) Bussi hemos vivido una situación de violencia similar", subrayó Nassif. Con sus conceptos coincidieron los delegados del Hospital de Niños, Estela Di Cola, y del Avellaneda, Braulio Fanlo. "Es la Policía la que ha tomado los hospitales y no los médicos. Esta situación es inconcebible en un estado de derecho", aseveró Nassif.
En el sur
"Vivimos esta situación con asombro, sorpresa y estupor. Es inconcebible ver los hospitales rodeados de la Policía cuando el acceso no estaba prohibido, sólo se cerraban las puertas principales. Pero la entrada a las guardias estaba asegurada para toda la gente", expresó la delegada Adriana Bueno. "De esta forma se ejerce presión y se genera temor no sólo entre los trabajadores sino también entre la gente, porque ¿quién quiere entrar a un hospital lleno de policías?", agregó.
Bueno explicó que en el hospital de Concepción, la apertura de las puertas se efectuó de manera civilizada y luego de un acuerdo entre los policías y los trabajadores. Además, una escribana constató que el personal trabajó.
Sólo las urgencias
"Salvo la guardia, no trabajaremos bajo la presión policial; no estamos en condiciones de admitir medidas autoritarias o aprietes psicológicos, y por eso hemos solicitado a los directores que arbitren los medios a fin de que los pacientes internados no dejen de recibir la atención médica que necesitan", informó Nassif. Agregó que el personal concurrirá a sus lugares de trabajo, en el horario habitual, pero sólo atenderán las urgencias.
Por otra parte, los delegados informaron que el diputado nacional electo Fernando "Pino" Solanas, del partido Proyecto Sur, se comunicó con miembros del Movimiento Autoconvocado de la Salud para expresarles su solidaridad. Dijo que hoy vendrá a Tucumán y visitará el hospital de Niños, donde expresará su público apoyo al reclamo del sector.
Al cierre de esta edición, a medianoche, la asamblea continuaba debatiendo las acciones que adoptarán en el plan de lucha.
Acusaciones y críticas
Primero, las urgencias.- Los médicos de guardia y los especialistas trabajaron a destajo en las guardias y en las emergencias. Las guardias fueron reforzadas en todos los nosocomios. "La prioridad es la urgencia y en segundo lugar se atiende la consulta ambulatoria", explicó Cristian Villalonga, jefe de guardia del Hospital de Niños.
Hospitales militarizados.- "Los hospitales están militarizados. ATSA fogoneó la presencia policial. Sus militantes son burócratas y traidores que se hermanaron con la Policía", dijo el dirigente Braulio Fanlo, del hospital Avellaneda. El psicólogo fue a la Maternidad ayer por la mañana a expresar la solidaridad del Avellaneda con los sucesos ocurridos en el centro asistencial. "ATSA postergó un año la elección en los hospitales porque se veían venir la derrota histórica. El movimiento no se mueve un centímetro", arengó. La asamblea de la Maternidad le contestó: "Salud unida jamás será vencida".
Planteo legislativo.- El legislador radical José Cano deploró la presencia policial en los hospitales. "Esto no se condice con las expresiones del gobernador (José Alperovich), que dice que quiere el diálogo", puntualizó. El parlamentario anticipó que solicitará que la Legislatura sesione para tratar exclusivamente la problemática del personal de la salud. En ese marco, dijo, pedirá que se trate y se apruebe el proyecto de su autoría, que prevé la titularización de los trabajadores de la salud transitorios.
Entre las primeras medidas que adoptaron durante una asamblea extraordinaria que deliberaba anoche en la sede de la Sociedad Argentina de Pediatría, en el subsuelo del Hospital de Niños, se decidió que no se atenderá a ningún paciente, excepto las urgencias, mientras permanezcan los agentes de la Policía en los establecimientos.
Moretones
Ayer los hospitales amanecieron atestados de policías y a puertas abiertas. En todos se repetía la misma postal: una línea de antimotines al frente de cada edificio y otras dos hileras de uniformados hacia el interior, a ambos lados del ingreso.
A las 5.30, un impresionante despliegue policial sorprendió al personal de la Maternidad que cubría las distintas guardias, como también a otros, como el ginecólogo Néstor Rossi, que había ido a apoyar a sus compañeros en la carpa blanca que se montó al costado del ingreso principal. Rossi y otras dos empleadas, Norma Beatriz González, técnica del laboratorio de Patología, y Claudia Albornoz, dijeron que habían resultado golpeados en el forcejeo con los policías.
"Eran como 100 policías distribuidos alrededor del edificio", calcularon las empleadas Albornoz y González. Esta última mostró el moretón en el pie que le causó un golpe con el escudo de uno de los uniformados. "A mí también me tiraron de la silla y me golpearon el brazo", aseguró Albornoz. "Yo no quería que me tocaran los policías varones, así que me agarraron dos mujeres policía que me voltearon al piso para sacarme de la silla", recordó, sin poder reponerse de su estado de nerviosismo.
En los demás hospitales, en cambio, los procedimientos policiales fueron más tranquilos, según informó el pediatra Julián Nassif. Agregó que los autoconvocados intentaron comunicarse con el ministro de Seguridad, Mario López Herrera, para consultarle sobre la medida dispuesta. "No lo logramos", destacó. No obstante, la disposición enardeció los ánimos de los profesionales, que calificaron los procedimientos de autoritarios. "Ni en la gestión de (Antonio) Bussi hemos vivido una situación de violencia similar", subrayó Nassif. Con sus conceptos coincidieron los delegados del Hospital de Niños, Estela Di Cola, y del Avellaneda, Braulio Fanlo. "Es la Policía la que ha tomado los hospitales y no los médicos. Esta situación es inconcebible en un estado de derecho", aseveró Nassif.
En el sur
"Vivimos esta situación con asombro, sorpresa y estupor. Es inconcebible ver los hospitales rodeados de la Policía cuando el acceso no estaba prohibido, sólo se cerraban las puertas principales. Pero la entrada a las guardias estaba asegurada para toda la gente", expresó la delegada Adriana Bueno. "De esta forma se ejerce presión y se genera temor no sólo entre los trabajadores sino también entre la gente, porque ¿quién quiere entrar a un hospital lleno de policías?", agregó.
Bueno explicó que en el hospital de Concepción, la apertura de las puertas se efectuó de manera civilizada y luego de un acuerdo entre los policías y los trabajadores. Además, una escribana constató que el personal trabajó.
Sólo las urgencias
"Salvo la guardia, no trabajaremos bajo la presión policial; no estamos en condiciones de admitir medidas autoritarias o aprietes psicológicos, y por eso hemos solicitado a los directores que arbitren los medios a fin de que los pacientes internados no dejen de recibir la atención médica que necesitan", informó Nassif. Agregó que el personal concurrirá a sus lugares de trabajo, en el horario habitual, pero sólo atenderán las urgencias.
Por otra parte, los delegados informaron que el diputado nacional electo Fernando "Pino" Solanas, del partido Proyecto Sur, se comunicó con miembros del Movimiento Autoconvocado de la Salud para expresarles su solidaridad. Dijo que hoy vendrá a Tucumán y visitará el hospital de Niños, donde expresará su público apoyo al reclamo del sector.
Al cierre de esta edición, a medianoche, la asamblea continuaba debatiendo las acciones que adoptarán en el plan de lucha.
Acusaciones y críticas
Primero, las urgencias.- Los médicos de guardia y los especialistas trabajaron a destajo en las guardias y en las emergencias. Las guardias fueron reforzadas en todos los nosocomios. "La prioridad es la urgencia y en segundo lugar se atiende la consulta ambulatoria", explicó Cristian Villalonga, jefe de guardia del Hospital de Niños.
Hospitales militarizados.- "Los hospitales están militarizados. ATSA fogoneó la presencia policial. Sus militantes son burócratas y traidores que se hermanaron con la Policía", dijo el dirigente Braulio Fanlo, del hospital Avellaneda. El psicólogo fue a la Maternidad ayer por la mañana a expresar la solidaridad del Avellaneda con los sucesos ocurridos en el centro asistencial. "ATSA postergó un año la elección en los hospitales porque se veían venir la derrota histórica. El movimiento no se mueve un centímetro", arengó. La asamblea de la Maternidad le contestó: "Salud unida jamás será vencida".
Planteo legislativo.- El legislador radical José Cano deploró la presencia policial en los hospitales. "Esto no se condice con las expresiones del gobernador (José Alperovich), que dice que quiere el diálogo", puntualizó. El parlamentario anticipó que solicitará que la Legislatura sesione para tratar exclusivamente la problemática del personal de la salud. En ese marco, dijo, pedirá que se trate y se apruebe el proyecto de su autoría, que prevé la titularización de los trabajadores de la salud transitorios.









