Atlético le ganó a Tigre 4 a 2

Perdía 2 a 1 y lo dio vuelta en el segundo tiempo. Pereyra marcó un golazo.

TODOS PARA UNO, Y UNO PARA TODOS... La dupla Salomón - Mónaco no duda de que Atlético volverá a enderezar la marcha. LA GACETA/JORGE OLMOS SGROSSO
TODOS PARA UNO, Y UNO PARA TODOS... La dupla Salomón - Mónaco no duda de que Atlético volverá a enderezar la marcha. LA GACETA/JORGE OLMOS SGROSSO
07 Noviembre 2009
Luego de la dura goleada ante Racing y una semana muy complicada por la renuncia presentada por Héctor "Chulo" Rivoira, Atlético Tucumán volvió a festejar. El conjunto dirigido, en forma transitoria, por la dupla Salvador Mónaco y Ricardo Salomón tuvo una gran noche ante Tigre y se recuperó, luego de ir abajo en el resultado, en dos oportunidades.

En el primer tiempo, los "decanos" tuvieron un mal arranque. A los 4 minutos ya estaban en desventaja. Matías Giménez abrió el marcador y los fantasmas de la derrota sobrevolaron de nuevo por la 25 de Mayo y Chile. Pero, el equipo asimiló el tempranero golpe y a los 17, Juan Pablo Pereyra, aprovechó un rebote del arquero Daniel Islas y arremetió con todo su cuerpo para poner meter el balón y lograr la igualdad.

El arranque del segundo tiempo parecía un copia del inicio de la primera etapa A los 2 minutos, Carlos Luna, se sacó de encima a su marcador y sacó un disparo desde afuera del área que superó la estirada de Lucas Ischuk hasta el palo derecho.

Nuevamente, Atlético quedaba en desventaja. Pero como en la primera etapa, asimiló el golpe y salió en busca del empate. A los 10, César Montiglio se proyectó por la derecha, metió el centro para Emanuel Gigliotti quien venía como una locomotora por el área. Su marcador, Jonathan Blanco intentó evitar que el jugador de Atlético conecte el balón y la terminó metiendo en contra de su propio arco.

El partido estaba 2 a 2 y Atlético iba por más, aprovechando la ventaja de jugar con un hombre más, debido a que Matías Giménez fue expulsado por doble amarilla.

Dos minutos después de lograr la igualdad. Pereyra marcó, tal vez, uno de los mejores goles de la fecha. tomó el balón fuera del área, se dio un autopase, superó a sus marcadores, aguantó y cuando el arquero salió a achicar, le dio una delicada cachetada al balón, con su pie izquierdo, para marcar el 3 a 2 a favor del local.

El "decano" se entusiasmó y salió a liquidar a Tigre. A los 36, luego de una combinación con Pereyra, Drocco habilitó a Gigliotti, quien sacó un violento zapatazo que levantó la red. De esta manera, el porteño marcó, por fin, su primer gol con la camiseta de Atlético.

La dupla Mónaco-Salomón vivió una noche de gran emoción; los jugadores recuperaron el nivel mostrado en las primeras fechas; aparecieron los delanteros; hubo festejo nuevamente en el Monumental y, lo más importante, sumaron tres puntos vitales en la lucha para mantenerse en la Primera división. LA GACETA ©

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