07 Noviembre 2009 Seguir en 
De lo global a lo regional. Así se desarrolló la exposición que Ana María Cerro de Omodeo, directora del Instituto de Investigaciones Económicas de la Facultad de Ciencias Económicas (UNT), ante empresarios de la región. Sobre los "Desafíos Económicos y Sociales para el NOA", motivo de la charla que ayer dio en la Federación Económica de Tucumán -en el marco del Día Nacional del Comercio-, la doctora en Economía planteó que todo empresario busca la rentabilidad de negocios analizando distintas variables: la evaluación de los proyectos, el sistema impositivo, los costos burocráticos y de transporte y el respeto al derecho de propiedad. "En los indicadores de rentabilidad que elabora el Banco Mundial (sobre la base de 180 países medidos), la Argentina cayó del puesto 136 al 142 respecto de la incidencia de los impuestos en el negocio y del 105 al 109 en la variable sobre la protección de las inversiones, en la comparación del ranking de este año con el de 2010", expuso la economista. Esas son algunas de las causas que explican por qué los capitales prefieren algunos países más que otros. Por caso, dijo Cerro, en 2008 la inversión extranjera directa fue de U$S 45.058 millones en Brasil (el 40% del total de América latina), mientras que a la Argentina llegaron sólo U$S 7.979 millones (7,1% en la participación regional, según la Cepal).
Tan rezagada como la Argentina en el contexto latinoamericano está el NOA respecto del país. La región participa con el 5,84% en el Producto Bruto nacional (Tucumán, con el 2,1% del total), detalló la investigadora.
El punto de partida para mejorar los índices socioeconómicos pasa por alentar la inversión privada, planteó. "Contribuye a mejorar la rentabilidad de las empresas", acotó. Luego, en una charla con LA GACETA, la docente universitaria insistió: "el NOA precisa más inversión para crecer, pero no tan sólo los planes sociales que, en cierta medida, aumentan la pobreza".
En este camino hacia el crecimiento, cada una de las partes debe contribuir con su granito de arena para que el crecimiento sea sostenido. "Deben elaborarse estrategias independientes de la política. El Estado puede alentar la radicación de capitales reformulando su sistema impositivo y mejorando la infraestructura", puntualizó. Citó como ejemplo las estrategias que instrumenta Chile. "Para alcanzar ese objetivo hay que entender que el Gobierno y los privados se complementan, no se sustituyen", finalizó.
La incidencia de los impuestos en Tucumán
En el foro se presentó un caso testigo de un comerciante que pretende desarrollar su actividad en Tucumán.
Según el análisis, el empresario realiza compras por $ 10.000 y vende con un margen de rentabilidad del 15%.
Rentas se queda con $ 741,91 (retenciones y percepciones) y por el TEM se abona otros $ 139,15.
A eso se agrega el pago del impuesto a los débitos y créditos bancarios por $ 139,15.
De la ganancia neta proyectada por el comerciante ($ 1.500), por los impuestos le descuentan $ 1.044,59. Y, en consecuencia, le quedarán $ 455,41 para otros gastos.
Tan rezagada como la Argentina en el contexto latinoamericano está el NOA respecto del país. La región participa con el 5,84% en el Producto Bruto nacional (Tucumán, con el 2,1% del total), detalló la investigadora.
El punto de partida para mejorar los índices socioeconómicos pasa por alentar la inversión privada, planteó. "Contribuye a mejorar la rentabilidad de las empresas", acotó. Luego, en una charla con LA GACETA, la docente universitaria insistió: "el NOA precisa más inversión para crecer, pero no tan sólo los planes sociales que, en cierta medida, aumentan la pobreza".
En este camino hacia el crecimiento, cada una de las partes debe contribuir con su granito de arena para que el crecimiento sea sostenido. "Deben elaborarse estrategias independientes de la política. El Estado puede alentar la radicación de capitales reformulando su sistema impositivo y mejorando la infraestructura", puntualizó. Citó como ejemplo las estrategias que instrumenta Chile. "Para alcanzar ese objetivo hay que entender que el Gobierno y los privados se complementan, no se sustituyen", finalizó.
La incidencia de los impuestos en Tucumán
En el foro se presentó un caso testigo de un comerciante que pretende desarrollar su actividad en Tucumán.
Según el análisis, el empresario realiza compras por $ 10.000 y vende con un margen de rentabilidad del 15%.
Rentas se queda con $ 741,91 (retenciones y percepciones) y por el TEM se abona otros $ 139,15.
A eso se agrega el pago del impuesto a los débitos y créditos bancarios por $ 139,15.
De la ganancia neta proyectada por el comerciante ($ 1.500), por los impuestos le descuentan $ 1.044,59. Y, en consecuencia, le quedarán $ 455,41 para otros gastos.







