07 Noviembre 2009 Seguir en 
La dupla abre la última práctica como si fuera la primera, encabezando la punta de un diamante imaginario formado por todo el plantel de Atlético. Los capitanes interinos de la embarcación se dirigen al resto de la tripulación con un tono paternal, aunque a veces también apelan al diablo interior, cuando sobre el tapete entran a jugar las palabras revancha, fe y ganas. Ricardo Salomón y Salvador Mónaco apuntan al lavado de cabeza, a que sus pupilos cambien el balde playero por uno industrial y eviten el hundimiento del buque albiceleste, que todavía tiene mucho camino por recorrer.
"No hay mañana para nosotros. Restan por disputarse 21 puntos, de los cuales 12 serán de locales, y no podemos resignarlos. Este partido puede significar el despegue del equipo, de la institución", apunta con voz firme "El Turco" cuando se refiere a Tigre, el invitado de honor del "decano" en esta fecha 13 del Apertura. Chocarán en el Monumental, a las 20.10.
Llega el turno de Mónaco, DT graduado y con experiencia. "Creo que estoy capacitado para afrontar este desafío. A lo largo de mi carrera he trabajado a la par de varios hombres de prestigio. Aprendí mucho de ellos", se regocija "Salva", contento porque a su lado estará un gran amigo y socio de emociones como el "Turco". "En la Liga jugamos siete partidos y los ganamos. En el plantel superior nunca perdimos de locales. Le ganamos 6 a 2 a Gimnasia y Tiro (Salta), tras la salida de Angel Guerrero; hicimos lo propio con La Florida, al que goleamos después de la renuncia de Víctor Riggio, antes de la llegada de Jorge Solari. Nos fue bien en casa...", tira el carnet de ganador a la mesa Salomón, que sueña con mantener esa misma línea hoy contra el "matador".
"En nuestro trabajo no hay secretos. Son ellos, los jugadores, los que tienen que confiar en sí mismos. Arrancaron el torneo siendo un grupo protagonista, así que confío en que podrán volver a hacerlo. Hay buenos jugadores", analiza Mónaco, amante del fútbol de buen pie. "Algunos creerán que por mi pasado de volante de marca me identificaría con otro estilo, pero no. A me gusta ganar y jugar bien. Eso sí, si metemos el 1 a 0 y el equipo necesita terminar colgado del travesaño para mantener la victoria, así lo haremos", sonríe sin pudor Salvador, mientras espera a su compadre para terminar de definir el 11 ideal de este nuevo Atlético. El de Mónaco y Salomón, que sólo piensa en Tigre, en el triunfo que puede borrarle a todo un pueblo la amargura y el sinsabor de no haber podido sonreír durante siete presentaciones.
Fe, ganas y sed de revancha sobran en cantidades industriales.
"No hay mañana para nosotros. Restan por disputarse 21 puntos, de los cuales 12 serán de locales, y no podemos resignarlos. Este partido puede significar el despegue del equipo, de la institución", apunta con voz firme "El Turco" cuando se refiere a Tigre, el invitado de honor del "decano" en esta fecha 13 del Apertura. Chocarán en el Monumental, a las 20.10.
Llega el turno de Mónaco, DT graduado y con experiencia. "Creo que estoy capacitado para afrontar este desafío. A lo largo de mi carrera he trabajado a la par de varios hombres de prestigio. Aprendí mucho de ellos", se regocija "Salva", contento porque a su lado estará un gran amigo y socio de emociones como el "Turco". "En la Liga jugamos siete partidos y los ganamos. En el plantel superior nunca perdimos de locales. Le ganamos 6 a 2 a Gimnasia y Tiro (Salta), tras la salida de Angel Guerrero; hicimos lo propio con La Florida, al que goleamos después de la renuncia de Víctor Riggio, antes de la llegada de Jorge Solari. Nos fue bien en casa...", tira el carnet de ganador a la mesa Salomón, que sueña con mantener esa misma línea hoy contra el "matador".
"En nuestro trabajo no hay secretos. Son ellos, los jugadores, los que tienen que confiar en sí mismos. Arrancaron el torneo siendo un grupo protagonista, así que confío en que podrán volver a hacerlo. Hay buenos jugadores", analiza Mónaco, amante del fútbol de buen pie. "Algunos creerán que por mi pasado de volante de marca me identificaría con otro estilo, pero no. A me gusta ganar y jugar bien. Eso sí, si metemos el 1 a 0 y el equipo necesita terminar colgado del travesaño para mantener la victoria, así lo haremos", sonríe sin pudor Salvador, mientras espera a su compadre para terminar de definir el 11 ideal de este nuevo Atlético. El de Mónaco y Salomón, que sólo piensa en Tigre, en el triunfo que puede borrarle a todo un pueblo la amargura y el sinsabor de no haber podido sonreír durante siete presentaciones.
Fe, ganas y sed de revancha sobran en cantidades industriales.









