05 Noviembre 2009 Seguir en 
La tranquila siesta de la localidad de Los Sosa, en Monteros, trocó en alerta en un abrir y cerrar de ojos. El fuego iniciado ayer en una finca para terminar con unas cañas huecas devoró un taller mecánico y estuvo a punto de hacer lo mismo con una escuela.
A las 15.30 -relató el lector Fernando Mentz, quien envió registros de lo sucedido a nuestra Redacción- las llamas se descontrolaron debido al fuerte viento y alcanzaron a un galpón que se utilizaba para la reparación de vehículos. Alertado por los vecinos, un bombero voluntario se hizo cargo de la situación.
La preocupación del agente, que arriesgó su vida y actuó con premura, era evitar que el frente ígneo avanzara sobre la escuela ubicada a metros del taller y sobre una cisterna con gasoil. Según Mentz, fue ayudado por algunos pobladores y por tres policías, hasta que arribó un camión tanque de la Municipalidad de Monteros.
La tarea dio sus frutos. Minutos después aparecieron los bomberos voluntarios de Concepción, quienes sofocaron totalmente el siniestro. Sin embargo, no pudieron salvar nada del taller mecánico. LA GACETA ©
A las 15.30 -relató el lector Fernando Mentz, quien envió registros de lo sucedido a nuestra Redacción- las llamas se descontrolaron debido al fuerte viento y alcanzaron a un galpón que se utilizaba para la reparación de vehículos. Alertado por los vecinos, un bombero voluntario se hizo cargo de la situación.
La preocupación del agente, que arriesgó su vida y actuó con premura, era evitar que el frente ígneo avanzara sobre la escuela ubicada a metros del taller y sobre una cisterna con gasoil. Según Mentz, fue ayudado por algunos pobladores y por tres policías, hasta que arribó un camión tanque de la Municipalidad de Monteros.
La tarea dio sus frutos. Minutos después aparecieron los bomberos voluntarios de Concepción, quienes sofocaron totalmente el siniestro. Sin embargo, no pudieron salvar nada del taller mecánico. LA GACETA ©







