El viento habla a través de Lisandro Aristimuño

El cantautor rionegrino dialogó con LA GACETA sobre el lanzamiento de su nuevo disco, que fue producido por él mismo.

CRONICAS. Aristimuño se reencontró con su infancia y sus paisajes.
CRONICAS. Aristimuño se reencontró con su infancia y sus paisajes.
21 Octubre 2009
La música y lo que relata es un juego de niños, repleto de recuerdos y añoranzas, de ingenuidades y alegrías. Pero el trabajo de Lisandro Aristimuño no es bajo ningún punto de vista un retazo de infancia, sino todo lo contrario. El trovador electrónico de la Patagonia no sólo sacó un nuevo disco, lleno de esas imágenes, sino que lo hizo a través de su propio sello, que quedó inaugurado con este trabajo que no por casualidad se llama "Las crónicas del viento".
Sobre esos dos aspectos, que en realidad son uno, el cantautor dialogó con LA GACETA. "La verdad es que el disco muestra grandes cambios respecto de la trilogía anterior, y como lo hice todo yo, fui viendo cómo se pone ladrillo sobre ladrillo... viví todo el proceso como el de un embarazo, y ahora siento una felicidad enorme", aseguró.
"Y la alegría es doble porque se hizo en un momento en el que muchos dicen que no se edita porque el disco está muerto, aunque para mí y mucha otra gente sigue siendo importante tener el disco en la mano, poder sentarse tranquilo en un sillón a escucharlo...", contó.
Por eso, señaló, le dio mucha importancia al objeto, al arte de tapa y al empaque. "La diseñadora se conectó a través de mi página, empezó a mandarme dibujos contándome qué le gustaba mi música, qué la inspiraba, y me encantó lo que hace... fue muy lindo", relató.
"En relación con el vinilo nos quedan en el CD algunos centímetros de arte que hay que aprovechar", consideró.
Lisandro nació en Viedma, Río Negro, hace 30 años, pero vive desde hace un tiempo en Buenos Aires, sin poder desligarse de la paz de la estepa, que como el viento aparece en sus canciones a cada instante.
"Siempre tengo presente que llegué desde el interior, y para este disco, que es doble (uno, que es acústico, fue grabado en España) y así como en los tres discos anteriores me puse a jugar con la ciudad y su fiebre ciclotímica, ahora decidí volver a mi infancia, a contar cosas de mi pasado", explicó. Por eso, se fue a hacer investigación de campo en su ciudad natal, con sus padres y sus seres queridos, para compilar anécdotas y vivencias borradas de su memoria. "Siempre soy nostálgico respecto de lo que me pasó, y sobre todo en la infancia, que es el período más fuerte, el de las primeras veces de todo, el de la inocencia", detalló.
Mientras escribía -explicó- se le ocurrió que necesitaba un relator, alguien que siguiera el hilo de las historias. Y ahí apareció el viento, como si fuera el brujo de la tribu que les cuenta a los demás lo que ocurrió allí. "Es que en la Patagonia el viento es el que acompaña todo", sintetizó.
En estos días, Lisandro presentará su nuevo disco en Buenos Aires, y luego iniciará una gira por el sur y otra por el norte. "Vamos a volver a Tucumán, donde siempre nos trataron muy bien, para apoyar esta idea de federalizar el arte", concluyó, sin poder precisar fechas todavía.

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