Sobrehumano: Bolt conquistó un récord de otra galaxia

El hombre más veloz del planeta bajó los 9"6 en los 100 metros; ¿hasta dónde podrá llegar?

YA ES LEGENDARIO. Los berlineses ovacionaron al rey del hectómetro. Bolt desplegó un show en el festejo. REUTERS
YA ES LEGENDARIO. Los berlineses ovacionaron al rey del hectómetro. Bolt desplegó un show en el festejo. REUTERS
17 Agosto 2009
BERLIN.- Cuando a las 21.46 (de Alemania) el cronómetro se paró en 9"58, un escalofrío recorrió la espina dorsal del deporte universal: Usain Bolt es de otra galaxia. "Para mí todo es posible", gritó el jamaiquino, y habrá que creerle, porque logra todo lo que se propone. Ayer consiguió el mayor salto en la historia del récord mundial de los 100 metros (de 9"69 a 9"58). El hombre más veloz del planeta está en el cenit de su gloria.
"Puede llevar el cuerpo humano a otro nivel. Fue la mejor carrera que vi en mi vida", resumió Tyson Gay, el estadounidense que obtuvo la medalla de plata en la final del Mundial con 9"71. "Es el mejor, no hay forma de pararlo", agregó otro jamaiquino, Asafa Powell, bronce con 9"84.
Bolt hizo hoy los deberes desde el principio hasta el final. Su tiempo de reacción en la salida (0,146 segundos) fue casi idéntico al de Gay (0,144) y no mucho peor que el de Powell (0,134). A partir de allí, para el larguirucho de 193 centímetros, devorarse el brillante hectómetro azul del estadio "Olímpico" fue más un placer que una presión.
Cuando restaban diez metros el movimiento fue leve, levísimo: sus ojos girando hacia la derecha buscando al gran rival. Pero Gay no estaba allí, estaba detrás
John Einmahl, un profesor de matemáticas de la Universidad de Tilburg (Holanda), calculó en 2006 los límites humanos en las 14 disciplinas del atletismo, basándose en la Teoría del Valor Extremo. Según Einmahl, 9"29 es el límite. Ya no suena tan a fábula, porque Bolt está a sólo 29 centésimas.
La locuacidad y las morisquetas de Bolt, que el público ama diga lo que diga Jacques Rogge, el presidente del COI, quedaron en un segundo plano. En la húmeda, calurosa e histórica noche berlinesa todos los ojos apuntaban a él con una pregunta tan unánime como sin respuesta: ¿hasta dónde vas a llegar, Usain?

Análisis
Ciencia ficción
Por Guillermo Monti - Prosecretario de Redacción.

Fue, seguramente, la mejor carrera de todos los tiempos. La vimos en directo. Usain Bolt, un personaje surgido de la imaginación de Isaac Asimov o de Philip K. Dick, galopó con robótica armonía por la corredera azul, relojeó a Tyson Gay con un dejo de desdén y cubrió los 100 metros en una exhalación. Bolt, tallado en ébano, asombrosa combinación de milagro de la naturaleza y métodos de entrenamiento de fantasía, prometió que seguirá arrollando a la lógica. ¿Bajará los 9"5? ¿Y por qué no? El mundo contuvo la respiración mientras el jamaiquino, casi sin pestañear, tensaba los músculos en cada zancada prodigiosa. Somos contemporáneos de hazañas dignas de la literatura. Testigos privilegiados de un mundo que soñaron hace décadas.

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