Concretaron su venganza a sangre y fuego

Un jubilado de 70 años fue asesinado a balazos en la noche del miércoles por una deuda que su yerno mantenía con un delincuente. La víctima estaba a punto de irse a dormir. Antes del crimen los asesinos habían entrado por error en otra casa. Un incendio.

CASI NADA EN PIE. Dos vecinos sacan de la casa algunos muebles que habían sido alcanzados por el fuego luego del brutal ataque de la noche. LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO
CASI NADA EN PIE. Dos vecinos sacan de la casa algunos muebles que habían sido alcanzados por el fuego luego del brutal ataque de la noche. LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO
03 Julio 2009
José Benito Rocha se levantó rápidamente de su cama cuando escuchó los gritos que provenían de la casa vecina. "No vayás", le dijo su concubina, Rosa Mónica Arcadia, de 56 años, como si hubiese presentido la tragedia que se avecinaba. El anciano de 70 años no tuvo tiempo ni de pensar el consejo que le daban. En pocos segundos, una banda integrada por seis o siete hombres ya había entrado a su casa, situada en San Cayetano, luego de haber pateado la puerta de entrada. Varios de ellos lo encañonaron: "¡No me tiren, por favor!", llegó a implorar Rocha. A los asesinos no les importó. El jubilado falleció minutos después, en el Hospital Padilla, luego de ser acribillado.
Los investigadores sospechan que se trató de un ataque mafioso, corolario de un ajuste de cuentas relacionado con el yerno de la víctima, Fabián Yáccono. Incluso, después del crimen, los agresores incendiaron la casa de la familia Rocha. "Mi marido no tenía nada que ver con ese problema. Sé que fue por venganza, pero él era una persona pacífica", remarcó consternada la viuda.
Según le dijo Yáccono a LA GACETA, él recientemente había entablado un negocio con un hombre conocido en el mundo del hampa como "El Porteño". "Yo compro y vendo autos usados y realicé una transacción con este hombre. Habíamos pautado plazos de pago, pero de repente él me empezó a apurar para que le dé plata urgente. Como yo no podía vender los vehículos, no tenía dinero y le pedí una prórroga. Pero él no aceptó", dijo el hombre. El domingo, según su versión, "El Porteño" fue a buscarlo a su casa, ubicada en barrio ex Aeropuerto y realizó varios disparos. "Además, golpeó a mi esposa y amenazó a mi hijo. Nos podría haber matado", añadió preocupado. Tras este incidente, se suscitó un confuso episodio. Ese día, "El Porteño" fue internado en el Centro de Salud con una herida de bala en el abdomen. "El dijo que yo había sido quien le disparó, pero es mentira. Lo increíble fue que la Policía me tuvo arrestado por ese tema durante un día. Cuando se dieron cuenta de que estaban haciendo las cosas al revés me liberaron. Hasta el dermotest me había dado negativo", afirmó Yáccono.
Aparente calma
Los días siguientes transcurrieron con relativa calma. "Ahora nos damos cuenta de que alguien había estado merodeando en un auto, pero no le dimos importancia", admitió Arcadia.
El conflicto se desató el miércoles a las 22. Según testigos, un automóvil Fiat Uno negro en el que iban cuatro individuos se estacionó a metros de la casa de la víctima, situada en la manzana D, lote 13 del barrio 20 de junio, a metros de la avenida Wenceslao Posse. También llegaron otros tres individuos en una moto. Todos tenían los rostros cubiertos y estaban vestidos de negro, según le dijo un vecino a LA GACETA.
Rápidamente, los agresores se bajaron de los vehículos y se metieron en una de las viviendas. Pero se equivocaron: era la de un vecino de Rocha. "Patearon la puerta y empezaron a pegarle a mi señora. Yo había ido al almacén y llegué cuando ya había pasado todo; seguro que si hubiese estado en mi casa también me mataban", remarcó Angel Albarracín, de 31 años, dueño de la casa. "Cuando se dieron cuenta de que se habían equivocado, se fueron. Creo que estaban buscando a alguien concreto (sic)", añadió el vecino de la víctima.
Tras esto, los delincuentes se dirigieron hacia donde residía el jubilado, que había trabajado durante toda su vida como afilador. Lo encontraron de frente, desarmado y vestido con ropa de dormir. "Fue una balacera terrible. A mi marido le dieron cuatro tiros en las piernas y otros tres en el estómago. Yo sólo podía pedir auxilio, que venga la Policía, pero nadie llegó", narró Arcadia. "Es difícil saber cuánto tiempo duró todo -añadió la viuda-. Quizás fueron cinco minutos, quizás 10. Fue todo tan violento que no pudimos hacer nada".
Antes de irse, los agresores incendiaron la casa de los Rocha, donde solamente vivía la pareja. "Amén de la muerte de mi marido, perdí también varias cosas. Y, si estaba acá alguno de mis cuatro hijos, también los hubiera perdido a ellos", dijo la mujer.
La investigación está a cargo de personal de la División Homicidios, al mando de los comisarios Miguel Gómez y Hugo Cabezas. Luego del crimen, personal de la seccional 4ª arrestó cerca de allí a dos hombres que iban en un auto. Pero se sospecha que no tienen nada que ver con el violento episodio, por lo que podrían ser liberados luego de declarar ante la fiscala María de las Mercedes Carrizo. Mientras tanto, la casa de los Rocha es vigilada por la Policía. Por la violencia de lo sucedido, nadie puede descartar que los mafiosos los ataquen de nuevo, buscando a quien de verdad ellos pretenden vengarse.

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