"Hubo una venganza hacia mí", dijo Grassi

El sacerdote fue condenado el miércoles por abuso sexual. "Mantengo la esperanza", afirmó el religioso. Lo sentencia a 15 años de prisión todavía no está firme.

ESPERANZADO. Grassi dijo que empleará su tiempo en la fundación. REUTER
ESPERANZADO. Grassi dijo que empleará su tiempo en la fundación. REUTER
13 Junio 2009
BUENOS AIRES.- El sacerdote Julio César Grassi, que fue condenado el miércoles a 15 años de prisión por dos hechos de abuso sexual contra un menor, sostuvo ayer que no guarda rencor ni siente "deseos de venganza" por la sentencia. "El paso siguiente es el reencuentro de la fundación Felices los Niños, con su base de solidaridad y búsqueda de los caminos de salida para los chicos", señaló Grassi, que permanecerá en libertad mientras la sentencia no quede firme.
"En el afán de defender a los chicos, he pisado algunas piedras y entiendo, sin dudas, que alguna gente tiene códigos distintos a los míos. Por los llamados de la empresa Hard Comunication (programa de Susana Giménez), en un libro sobre Galimberti, se especifica que existió una venganza", dijo Grassi durante una entrevista con un diario porteño. Y agregó: "lo que veo después de esta causa es muchísimo trabajo para encauzar la labor de los chicos. No existirá en mí ningún atisbo de rencor; mantengo la esperanza y los deseos de un mundo mejor para los demás".
En 2000, una persona que no dio su nombre llamó al Juzgado Nº 3 de Morón y dijo que en la fundación "Felices los niños", que dirige Grassi, había menores víctimas de ataques sexuales. Dos años después, el hecho tomó estado público, cuando el programa "Telenoche Investiga" emitió una entrevista con dos de las presuntas víctimas, identificadas con nombres ficticios: "Gabriel" y "Ezequiel". Poco después, a ellos se sumó otro chico, "Luis". Todos decían haber sufrido abusos sexuales en la fundación.
El juicio comenzó en agosto y concluyó el miércoles, cuando el Tribunal Oral Criminal Nº 1 de Morón sentenció a Grassi por los delitos de abuso sexual y corrupción de menores.

"Herida muy grande"

El sacerdote reconoció que el proceso le produjo "una herida muy grande", pero que le sirvió para encontrar amigos. Grassi agradeció también el apoyo de varios miembros de la Iglesia, como el del cardenal Jorge Bergoglio y el del ex obispo de Morón, monseñor Justo Laguna. Respecto a la sentencia, el cura consideró que la principal sensación que lo invadió fue la de injusticia. "Fue un encuentro con algo que hubiera querido no tener. Creía que luego del juicio iba a nacer un nuevo tiempo para la fundación, para la Iglesia y para mí. Pero la palabra condena fue un balde frío de la injusticia", dijo. Además, señaló que parte del periodismo "presionó a la Justicia". (NA)

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