Los sí y los no de los tratamientos antiarrugas

Los especialistas advierten que las cremas mejoran la textura de la piel pero no borran las líneas marcadas por el paso de los años. Hay quienes prometen lo que no pueden cumplir. Técnicas combinadas. Sustancias para rellenos. El uso de la luz infrarroja.

10 Jun 2009

El envejecimiento de la piel tiene básicamente dos causas: el proceso biológico de envejecimiento mismo y el daño acumulativo que provoca la exposición a la luz solar. Esto último produce cambios en la capa más superficial de la piel, llamada epidermis: sequedad, manchas solares y alteración de la textura de la piel. Además, puede causar lesiones cancerosas y precancerosas.

El envejecimiento, a la vez, genera cambios en la dermis (capa más profunda de la piel) con lo que se pierde la elasticidad y se forman arrugas. Estas también están determinadas por el factor genético y el hábito de fumar contribuye a su aparición.

Carlos Fernando Gatti, presidente del Colegio  Ibero Latinoamericano de Dermatología (Cilad), advierte sobre las supuestas soluciones que prometen mejorar la estética sin riesgos y asegurando lo que no siempre pueden cumplir.

“La gente vive más y quiere verse mejor”, sintetiza por su parte Horacio Costa Córdova, médico dermatólogo, que fue consultado sobre los recursos que manejan los dermatólogos para tratar el envejecimiento de la piel.

“No hay una fórmula mágica - afirma Costa Córdova, miembro titular del Cilad y de la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD)-, pero a diferencia de los médicos que se denominan esteticistas sin ser especialistas en piel, los dermatólogos estamos en condiciones tanto de diagnosticar y de tratar las patologías de la piel como de orientar al paciente para el cuidado de la piel sana”.

Cremas, peeling, microdermoabrasión, láser, luz pulsada intensa, luz infrarroja, radiofrecuencia, rellenos y hasta la toxina botulínica son hoy procedimientos complementarios que suelen usarse en forma combinada. Costa Córdova añade que es frecuente indicar cremas o geles con ácido retinoico - un derivado de la vitamina A- junto con el peeling, que es la aplicación de ácidos como los alfahidroxiácidos y los betahidroxiácidos para exfoliar la piel. El peeling potencia la acción de las cremas. Suele combinarse con la microdermoabrasión, que consiste en el pulido superficial de la piel con microcristales.



Cosmética y piel

“Las cremas no sacan las arrugas”, advierte Costa Córdova. “Brindan humectación y evitan la pérdida de agua transepidérmica”, puntualiza.

“Pueden mejorar la textura, el aspecto y la luminosidad de la piel y disimular las arrugas finas, pero no quitan los surcos. Para eso se utilizan los rellenos con sustancias reabsorbibles y no reabsorbibles”, explica.

La más utilizada de estas sustancias reabsorbibles es el ácido hialurónico. Asimismo se pueden disminuir las arrugas con tratamientos con luz infrarroja, que aumenta la firmeza de la piel, y con radiofrecuencia, que también estimula la regeneración de la piel, según el profesional.

Las cremas con ácidos retinoico y glicólico estimulan la producción de colágeno y elastina, de modo que la piel nueva se torna más gruesa y disminuyen las arrugas finas y las manchas. Respecto de la rutina de cuidados que se aconsejan, cada paciente es un caso único y requiere cuidados especiales.

Opciones para todos

Acido retinoico.- Es un derivado de la vitamina A. Se usa en crema o gel para mejorar la textura de la piel, aclarar las manchas y aumentar el colágeno de la dermis.

Alfahidroxiacidos.- Se utilizan en cremas, geles o lociones. También mejoran la textura de la piel y estimulan la renovación celular.

Peeling.- Con una o más soluciones químicas (ácidos glicólico, tricloroacético, salicílico, láctico o fenol provoca la descamación de la piel para que esta se regenere. Mejora cicatrices leves, cierto tipo de acné y la pigmentación de la piel que está manchada por el sol, por la edad, por problemas hepáticos o cuando hay pecas.

Microdermoabrasión.- Es el pulido con microcristales.

Luz infrarroja.- Tiene efecto reafirmante. Se emplea energía lumínica para calentar las zonas más profundas de la dermis, lo que estimula la generación de nuevo colágeno. Esto disminuye la flaccidez, los pliegues y las arrugas. Se usa para tratar la piel lacia de la mandíbula, la papada, el abdomen, los antebrazos y las piernas.

Luz pulsada intensa.- Se usa para tratar el envejecimiento cutáneo moderado, ya sea por la edad o por el sol. la luz penetra hasta la dermis papilar estimulando el flujo sanguíneo y la producción de colágeno, lo que aumenta notablemente el espesor y la calidad de la piel. Este procedimiento puede usarse en la cara, en el cuello, en el escote y en el dorso de las manos.

Rellenos.-
Se inyectan en la piel para dar volumen.

Comentarios

Comentarios

Para poder comentar debes Ingresar / Registrarte