Una plaza une dos barrios en similar situación. Los adolescentes adictos al "paco" que viven en la Costanera y en El Trébol tienen el mismo punto de encuentro cuando deciden comprar una nueva dosis. Apenas cae la noche, los dealers toman asiento en los bancos de la plaza, ubicada a pocos metros de la autopista Tucumán-Famaillá, esperando a sus compradores. Los chicos se acercan, mantienen una breve conversación y se marchan con su papel para fumar. "Así pasan la noche, vendiendo la droga a todos nuestros hijos. Los chicos saben que en esa plaza pueden encontrarlos, y van cuando el ?paco? se les acabó. La Policía también lo sabe, pero no hace nada. En El Trébol se consume tanto o más ?paco? que en la Costanera", afirma María de los Angeles, madre de un adolescente de 16 años adicto a esa droga.
La situación en El Trébol es tan traumática como la de la Costanera, según denuncian los habitantes. Los barrios están unidos por estrechos pasillos que, durante el día, son utilizados por los adolescentes para jugar, y por las noches, para drogarse. Allí, los chicos también consumen "paco", inhalan pegamento y cuanta droga barata haya a su alcance. Las madres de los adolescentes, al igual que las mujeres de la Costanera, no ocultan su desesperación.
Olga tiene 40 años y es madre de cinco chicos, tres de los cuales son adictos al "paco", según confiesa. La mujer afirma que en el barrio, los chicos de ocho años ya comienzan a drogarse con "paco". "Es la droga más consumida porque es la más barata. Los chicos hacen lo que sea para comprarla. Algunos, como (Walter) Santana, se desesperan por drogarse y terminan de la peor manera", agrega. Walter Santana fue asesinado el 25 de diciembre a la madrugada en la casa de un supuesto dealer, cuando fue a comprar droga. Aunque la familia del sospechoso negó que allí se haya vendido droga, los vecinos del barrio incendiaron la propiedad.
"Los chicos de El Trébol son tan adictos al ?paco? como los de la Costanera. Son vecinos de la droga y de la delincuencia, porque forman bandas delictivas para robar y poder comprar esa porquería", confiesa M. La mujer, que pidió reserva de su identidad, sostiene que los jóvenes del barrio Costanera muchas veces invaden El Trébol buscando más droga, cuando la Policía amenaza con allanar las casas de los dealers. "Después de que mataron a Santana, todos vinieron aquí a comprar ?paco?. Como la Policía se quedó a custodiar ese barrio, muchos cambiaron el lugar de venta, y también el de consumo", explicó. K. también también reside en El Trébol. La muchacha tiene 20 años y es soltera. Aún no tuvo hijos, pero reconoce que vive preocupada por la situación de sus vecinos. Opina que allí muchos adolescentes consumen "paco" porque no tienen proyectos de vida. "Aquí no hay posibilidad de ir a la escuela ni de trabajar. Este barrio, al igual que la Costanera, es marginado por la sociedad y por los políticos".
Contra la Policía
Los padres de los adictos al "paco" responsabilizan a la Policía de la situación. María Julia sostiene que realizó denuncias en la seccional 11a alertando sobre la venta de "paco" en el barrio, pero nunca obtuvo respuesta.
Juan Carlos coincide con su vecina e, irónicamente, confiesa que olvidó cuándo fue la última vez que vio agentes de la fuerza en el barrio. "La Policía jamás patrulla las calles. Viene cuando pasa algo grave, y después se olvida del barrio", concluyó.








