BUENOS AIRES- El empresario Luis Tarzia, sindicado como presunto nexo entre Sebastián Forza y los narcos mexicanos en la ruta de la efedrina, murió ayer de un paro cardiorrespiratorio en una clínica porteña, adonde había sido derivado hace dos días desde el penal de Marcos Paz, presuntamente por padecer un edema pulmonar.
Tarzia había sido detenido el 18 de julio durante un allanamiento a un laboratorio clandestino en Ingeniero Maschwitz, procedimiento en el que fueron apresadas otras nueve personas de nacionalidad mexicana involucradas en la polémica causa y con la muerte de Forza, Sebastián Bina y Damián Ferrón.
El abogado de Tarzia, Francisco Chiarelli, explicó que había presentado ante la justicia pedidos para que Tarzia cumpla la detención en su domicilio o en algún lugar donde pudiera recibir asistencia médica, pero todas las solicitudes fueron rechazadas por el juez federal de Zárate-Campana, Federico Faggionato Márquez, y por los miembros de Cámara Federal de San Martín.
En la causa que lleva adelante el juez Faggionato Márquez, Tarzia se había identificado como”consignatario de campos” y, al prestar declaración indagatoria, dijo que estaba de casualidad en la casa-quinta allanada en Ingeniero Maschwitz. Pese a su defensa, Tarzia tenía un procesamiento confirmado por la Cámara Federal de San Martín por los delitos de tenencia, tráfico, comercialización y elaboración de estupefacientes. Pero las mayores sospechas contra él estaban centradas en su posible vínculo con Forza y los narcos mexicanos .
Según el abogado de las viudas de las tres víctimas del triple crimen de General Rodríguez, Miguel Angel Pierri, la muerte de Tarzia es lo peor que le puede pasar a la causa. “Tenía la expectativa de que en algún momento contara todo lo que sabía. Tarzia era una pieza clave en la investigación y el vínculo entre (Sebastián) Forza y los mexicanos. Si hubiera hablado, probablemente todo se habría resuelto mucho más rápido”, lamentó el letrado. (DyN-Télam)







