Los disparos le pusieron fin a la tranquilidad de la tarde en Villa 9 de Julio. Los vecinos, asustados por los estampidos, corrieron desesperados a ver qué sucedía, y se dieron con una cruenta escena. Ayer por la tarde, un presunto delincuente de 17 años recibió un disparo en la espalda y tuvo que ser internado en el hospital Centro de Salud, luego de enfrentarse con dos policías en un violento tiroteo.
A las 16.45, personal de Robos y Hurtos de Investigaciones, al mando de los comisarios Miguel Alanís, Humberto Ruezga, Raúl Ferreira y René Aguirre, intentó interceptar a tres jóvenes que circulaban en una motocicleta en la esquina de Justo de la Vega y Raúl Colombres. Los presuntos delincuentes, al advertir que los policías los seguían, escaparon. En la intersección de Blas Parera con Diagonal Chaco, en Villa 9 de Julio, los agentes volvieron a encontrarse con los supuestos ladrones. Uno de los sospechosos había descendido minutos antes de la motocicleta y sólo quedaba el adolescente con otro muchacho. El enfrentamiento se produjo cuando, según relataron fuentes policiales, uno de los que iban en la moto esgrimió un arma de fuego y disparó contra los policías. Los policías, entonces, respondieron. En esas circunstancias, el adolescente resultó herido en la espalda. A pesar de esto, el muchacho continuó en su motocicleta hasta que llegó a su domicilio. El otro logró huir. “En mi casa no había nadie. Por eso decidí ir hasta el trabajo de mi papá. El fue quien me trajo hasta aquí”, le dijo el presunto delincuente a LA GACETA en la guardia del hospital.
Roque, padre del adolescente, relató que, antes de que pudieran llegar a la guardia, los policías lo interceptaron y lo derribaron de la motocicleta. “No querían que entremos al hospital. Simularon que ellos lo trasladaban detenido pero en realidad hicieron todo en contra de la ley”. El menor, finalmente, pudo ingresar en la guardia y fue asistido por los médicos. Los profesionales confirmaron que el muchacho estaba fuera de peligro.
Desde la Policía, en tanto, niegan la versión aportada por la familia de la víctima. El comisario Ruezga, explicó que los agentes fueron sometidos a una pericia de dermotest para determinar quién realizó el disparo que hirió al sospechoso. Los agentes también dijeron que tanto el adolescente como su hermano tienen antecedentes penales. El fiscal Carlos Albaca ordenó el secuestro de las armas reglamentarias y que los policías declaren hoy.
31 Diciembre 2008 Seguir en 







