Obama presentó a Hillary Clinton como la sucesora de Condoleeza Rice

La ex rival del presidente electo estará al frente de la diplomacia estadounidense. Hereda dos guerras y una cruda batalla contra el terrorismo mundial. Video.

SU TAREA. Clinton deberá asesorar a Obama en seguridad nacional y política exterior. REUTERS
SU TAREA. Clinton deberá asesorar a Obama en seguridad nacional y política exterior. REUTERS
01 Diciembre 2008
WASHINGTON, Estados Unidos.- Fiel a su reputación de luchadora, Hillary Clinton, perdedora de la interna demócrata después de una batalla épica, estará al frente de la diplomacia norteamericana tras ser designada hoy como secretaria de Estado por su antiguo rival, Barack Obama.

La senadora por Nueva York, considerada durante mucho tiempo como la favorita en la carrera a la Casa Blanca, es conocida por tener una fuerza de carácter fuera de lo común. Durante la campaña convirtió su experiencia en política exterior en una de sus principales bazas y no dudó en criticar la "ingenuidad" de Obama. A partir de la derrota, Clinton hizo campaña a favor de su antiguo adversario, llamando a sus millones de seguidores a elegir al primer presidente negro de Estados Unidos.

Para sus partidarios, su nombre está asociado a los años de prosperidad durante la presidencia de su marido, Bill Clinton (1993-2000). Los simpatizantes de Hillary alaban su competencia y su experiencia. Durante los debates de televisión se mostró a menudo más precisa, si no más convincente, que su rival.

Sus detractores, numerosos, tienen otra opinión. Para una parte de Estados Unidos el apellido Clinton es sinónimo de dureza, cinismo y pillería. Dada por caída 100 veces, se levantó 100 veces, pasandoa la ofensiva con una energía renovada y no dudando en "arreglar" la realidad, como cuando sostuvo haber estado bajo fuego en 1996 en Bosnia.

Grandes desafíos
Nacida el 26 de octubre de 1947 en Chicago, llegó a la política con las protestas contra la guerra de Vietnam y después de convertirse en una de las primeras damas más influyentes de la historia de su país, logró convertirse en senadora por Nueva York en 2000 y en 2006.

Sin embargo, el ascenso de Obama detuvo la máquina y a pesar de los importantes éxitos en las internas, sus más de 17 millones de electores, la seducción que ejerce entre las mujeres, los obreros blancos, los ancianos y los hispanos, no pudo impedir la victoria del carismático senador por Illinois.

Con sus cabellos rubios, su mirada azul y sus trajes de chaqueta de colores vivos, esta brillante abogada trabajó largo tiempo a la sombra de su marido y tuvo que soportar la humillación pública del sonado escándalo Lewinsky.

A Clinton le esperan grandes desafíos al frente de la diplomacia estadounidense. Ella misma había resumido la situación durante la campaña: "el próximo presidente será el primero en heredar dos guerras, una larga batalla contra el terrorismo mundial y una tensión creciente con Irán".

Clinton tendrá también que adaptarse a las propuestas del presidente electo, que en su momento le reprochó su "error de apreciación" al votar a favor de la guerra de Irak y que defiende una política de acercamiento a Irán. (AFP-NA)

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