"No sabés lo que te estás perdiendo", decía el mensaje de texto que recibió una vecina de Alderetes el domingo a las 23. En ese momento, en avenida Rivadavia y Arturo Illia, se enfrentaban inspectores del Instituto Provincial de Lucha contra el Alcoholismo (IPLA) y el encargado del local ubicado en esa esquina, Atilio Aguirre. A causa del hecho, ayer la Justicia hizo un procedimiento en la sede del IPLA, en el marco de la investigación de supuestas irregularidades durante el operativo de control.
"El local no está abierto al público. Yo estaba con cuatro amigos tomando cerveza cuando llegaron los inspectores e intentaron entrar", relató Aguirre. Dijo que les preguntó por qué hacían el control y que, sin responderle, labraron el acta de infracción.
La mujer que recibió el SMS no pudo sumarse a los curiosos que observaban la refriega porque no se encontraba en su casa. Pero los que presenciaron los hechos dijeron a LA GACETA que en el local se realizan fiestas todos los días hasta la madrugada, desde hace casi dos años. "El domingo se habían reunido a las 16. No me sorprende que haya llegado el IPLA. Me contaron que ese día se hizo una denuncia anónima, por ruidos molestos", reveló un vecino que, al igual que los demás, pidió el anonimato.
Fuentes del IPLA informaron que el comercio no estaba habilitado y que cuando se intentó clausurar el local, el encargado y sus amigos se resistieron. Se produjeron forcejeos y algunos golpes de puño entre inspectores, los policías que los acompañaban y quienes estaban en el local. Aguirre y algunos policías quedaron demorados en la comisaría de Alderetes.
Procedimiento
Aguirre aseveró que los inspectores lo agredieron. "Me golpearon en la calle, me subieron a la trafic y siguieron pegándome, hasta que llegamos a la comisaría", relató. Detalló que le quebraron la muñeca y el meñique derechos y que presenta hematomas en el brazo izquierdo y heridas en la espalda que, según dijo, fueron causadas por latigazos.
Aguirre presentó una denuncia por lesiones ante la Justicia. La fiscala María de las Mercedes Carrizo requirió la detención de los inspectores que actuaron en el operativo. Pasado el mediodía, la Policía fue a buscarlos al IPLA, Salta 174. El procedimiento duró más de dos horas, pero los inspectores sospechados no estaban allí.
Esta es la segunda vez que el IPLA es investigado por presuntas irregularidades. El año pasado se inició una causa a partir de la denuncia de los dueños de una casa de Floresta, donde los inspectores hicieron un operativo en una fiesta particular. El caso fue archivado.








