"Necesitamos que los profesores dediquen más tiempo a las materias y a los alumnos, y que se amplíen las horas de tutoría. Tener más espacios extracurriculares, como hacer un deporte, por ejemplo, u otras actividades de interés dentro de la escuela, nos va a yudar a tener mayor pertenencia y más compromiso con los estudios". Estas son algunas de las conclusiones a las que llegaron los alumnos de la Escuela Normal Juan B. Alberdi, durante la jornada de ayer, en la que se discutió el documento preliminar sobre la escuela secundaria. No hubo clases en los establecimientos medios, pero la concurrencia de alumnos y padres -aunque pocos- le sumó un clima distinto al horario estrictamente escolar. Coordinados por preceptores y docentes, los estudiantes de distintos cursos abrieron el debate haciendo hincapié en rol del docente y de sus familias. "Nos falta mayor acompañamiento de los padres", opinó Lautaro, de 8º año. Florencia, Azul, Amarú , Gonzalo y Rosario coincidieron en que es fundamental que los docentes sean reconocidos económicamente y puedan dedicarle más tiempo a la atención de los alumnos.
La dinámica de discusión fue heterogénea. En muchas escuelas, la ausencia de los padres fue notoria; en otras, como en el Colegio Pellegrini, los padres y los alumnos sesionaron la semana pasada, pero la mayoría de los establecimientos optó por entregar un cuestionario.
Bajo la lupa
Entre los preceptores hubo posiciones críticas a las facilidades que les da el sistema a los estudiantes para aprobar materias, y opinaron que por eso motivo ha decaído el esfuerzo individual. La docente Graciela Achi destacó la necesidad democratizar las escuelas, darles más espacios de participación a los chicos y a los padres y replantear las normas de convivencia.
La comisión de conducción de la Escuela de Comercio Nº 1 trabajó en la construcción de un modelo de inclusión basado en la propia experiencia vinculada a la nivelación y ambientación de los adolescentes cuando ingresan al nivel medio. En el Colegio Pellegrini los temas se centraron en la falta de compromiso de las familias con la escuela; el rol del docente y las nuevas culturas juveniles.
La rectora Josefina Fernández sostuvo que el problema es que los docentes de hoy fueron formados en el siglo XIX, y tienen que atender a chicos del siglo XXI. "Más allá de la urgencia de una ley, es positivo que se instale en la escuela una conciencia de cambio de actitudes", opinó la pedagoga Marta Juárez de Tuzza.








