SAN PABLO.- En el último instante y ante unos 100.000 azorados espectadores, el británico Lewis Hamilton se consagró como campeón de la F-1 al quedar quinto en un inolvidable Gran Premio de Brasil disputado en el autódromo de Interlagos. El brasileño Felipe Massa, su rival por el título, ganó la carrera, pero no pudo evitar el éxito de Hamilton, que se llevó el título en los agónicos 500 metros finales al superar al alemán Timo Glock en la frenada de la última curva. La carrera se vio perturbada por la lluvia en su inicio y al final.
“Fue la carrera más tensa de mi vida”, reconoció entre lágrimas Hamilton. También admitió que, tras ser superado por el alemán Sebastian Vettel creyó que se repetiría la “maldición” del año pasado, cuando llegó a San Pablo como favorito y perdió el título a manos del finés Kimi Raikkonen, de Ferrari. El británico ingresó en la última vuelta en sexto lugar -lo que implicaba perder el título a manos de Massa-, pero sus esperanzas se reavivaron cuando se dio cuenta de que Glock marchaba quinto y estaba perdiendo velocidad.
“Cuando vi a Timo andando más lento pensé: ‘Dios mío, ¡esto no está pasando!’”, reveló Hamilton.
Fue una carrera de locura: al cruzar la meta Massa era campeón, pero segundos después Hamilton, que llegó a 38”907/1000 del ganador, superó a Glock y arruinó la fiesta brasileña. Glock, que optó por correr en el final con los neumáticos de pista seca, no pudo sostener el ritmo de Hamilton, que antes de ello, cuando restaban apenas dos vueltas para el final, había sido superado por Vettel.
Hamilton ganó el título con 23 años, nueve meses y 26 días, superando así a Fernando Alonso como el campeón más joven de la historia de la F-1. (DPA-Especial)









