El famoso flogger tucumano no quiere enviciarse con Facebook

"Yo sólo quería tener amigos" dijo Abraham Daruich. Unos 500 cibernautas visitan el fotolog del joven de 17 años, los fines de semana.

12 Oct 2008
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DEL ANONIMATO A LA POPULARIDAD. Abraham Daruich afirma que en su fotolog entran unas 500 personas, especialmente los sábados y domingos. LA GACETA / INES QUINTEROS ORIO

Es el flogger más conocido de Tucumán. Con sólo 17 años, Abraham Daruich fue uno de los primeros en tener un flog en la capital y de ser una persona anónima pasó a ser reconocido en la calle y en las fiestas. Los adolescentes lo veían y decían, a veces en voz baja, otras con fuerza: "es él, el de Fotolog".

"Ese reconocimiento tuvo su furor unos meses atrás, ahora la cosa es más tranquila. Cuando decidí hacer la página sólo quería simplemente tener más amigos. Quiero aclarar que hay una diferencia: está el flogger Fotolog y el flogger glam, que se viste con pantalón chupín".

Los flogger son una de las tribus urbanas que nacieron al amparo del gran desarrollo de la informática. La mayoría usa una vestimenta con colores llamativos y el flequillo largo que le cubre los costados de la cara. Los sábados y domingos al atardecer se reúnen en el shopping El Portal, de Yerba Buena.

Abraham asegura que hoy entra a su página sólo tres veces por semana; un día seguro es el sábado. "Antes lo hacía diariamente, pero eso me quitaba tiempo para el estudio (cursa el primer año del polimodal en el Instituto Técnico de la UNT)", dice.

Con su fama ya curtida por el tiempo, se permite hacer una observación: "a veces no entiendo cómo mis compañeros salen del colegio apurados porque dicen que tienen que ir a ?postear? (enviar fotos o mensajes). No quiero tener Facebook para no enviciarme". El chico dice que el libro de visitas de Fotolog admite hasta 200 comentarios por día, pero que en su página "entran hasta unas 500 personas, sobre todo los sábados o domingos". Consideró que, a pesar de todo lo que le está pasando, es una persona con una vida normal: "gracias a Dios no me falta nada", asevera. Vive con sus padres y dos hermanos.

La masividad

"La verdad es que me admira la masividad que tiene todo esto: mi hermanita de nueve años tiene su metroflog. Tengo amigos que tienen 24 años y están atados a este pasatiempo. Yo a esa edad no me veo en el futuro con una página. Para mi pasó el boom inicial y ya no me llama tanto la atención. Quizás sea porque ahora muchos están adentro", analiza. Abraham consideró que el éxito de esta moda de contactos virtuales se debe a que mucha gente se desinhibe frente a la computadora y cuenta cosas como no lo haría en otras situaciones.

En las Cataratas

Al preguntársele sobre anécdotas que le deja esta repentina fama, recuerda que cuando fue a mediados de año a las Cataratas del Iguazú con su familia, una chica de Catamarca lo reconoció y pidió que le sacaran una foto con él. "Después subió la foto a su página para que sus contactos vean que había estado conmigo. Fue increíble", rememora. A esa altura del año, Abraham ya era conocido no sólo en Tucumán sino también en otras provincias del NOA.

La mayoría de los flogger tienen entre 12 y 20 años. Se relacionan por medio de las páginas que crean, donde incluyen fotos y comentarios y a su vez reciben un material similar de sus contactos.

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