Después de la brusca frenada se escuchó un fuerte impacto y al estrépito de un vehículo que daba vueltas se sumaban los gritos desesperados de los ocupantes. Los vecinos, cuando salieron a la vereda, temieron lo peor. Por suerte, los dos jóvenes estaban solamente muy golpeados. Los vecinos se quejaron: "esta esquina es un peligro. Van a terminar matándose. Ahora ponen semáforos en todos lados. Deberían colocar uno acá antes de que ocurra una tragedia", se quejó Néstor Fernández.
A las 15.30, Pablo Galíndez, de 29 años, conducía por avenida Las Américas -de sur hacia el norte- su camioneta Ford EcoSport negra, dominio HIG-373. Junto a él iba su pareja, Cinthia Noemí Astorga, de 27. Ambos viven en el barrio Oeste II. Por calle Santiago del Estero, en sentido este-oeste, circulaba un VW Fox, que era manejado por Vicente Quintana, de 66 años, domiciliado en Yerba Buena.
Al llegar a la esquina de América y Santiago del Estero, los vehículos chocaron. A causa del impacto, la camioneta de Galíndez comenzó a dar varios tumbos, y terminó volcada con las ruedas hacia arriba a unos 30 metros.
Los ocupantes de la Ford fueron llevados de urgencia a una clínica, donde quedaron internados con golpes en la cabeza y en diversas partes del cuerpo. Además, Galíndez sufrió cortes un brazo. Quintana resultó ileso.
Perdió el control
"Fue una desgracia con suerte. Mi hijo o mi nuera podrían haber sufrido heridas mucho más serias", afirmó Fernando Galíndez, de 56 años. El conductor de la camioneta es hermano de Edgardo "El Mudo" Galíndez, ex jugador de Atlético y de San Martín, quien llegó hasta el lugar del accidente. "Mi hijo venía por la avenida. Ya había pasado la esquina de calle Santiago del Estero cuando el otro auto lo tocó en la parte de atrás. El intentó enderezar la camioneta, pero perdió el control y empezó a dar tumbos", dijo Fernando Galíndez. Luego, agregó: "da lástima porque es una camioneta nuevita. Todavía no tiene ni dos meses y ya quedó destruida". "En ningún momento perdió el conocimiento, pero sí quedó muy dolorido por los golpes. Además, tiene un corte importante en el brazo y sufrió una fractura expuesta", concluyó el padre del herido.
Los familiares de Quintana también se acercaron. "Desde la América vienen siempre a toda velocidad y no frenan. Por suerte no pasó nada más, porque esto podría haber terminado en tragedia", indicó la hija del conductor.
Los vecinos están indignados porque, según ellos, no hay controles viales ni señalización en la zona del accidente. Incluso, el 25 de abril varios vecinos presentaron una nota en la Municipalidad solicitando la instalación de semáforos en las esquinas de América y Santiago del Estero y de la misma avenida con Corrientes. "Por aquí pasan muchos ómnibus y además hay una iglesia muy concurrida. Los accidentes ya son habituales", aseguró Hada Juárez de Rocha.
"La gente va muy rápido por acá. Los que suben por Santiago del Estero parece que no se dan cuenta de que están llegando a la avenida y no frenan. Nos preguntamos cómo no ponen al menos un reductor de velocidad para prevenir los choques. Antes había un cartel, pero hasta eso sacaron", protestó Carlos, quien trabaja en una gomería ubicada en la esquina donde ocurrió el choque.
Los vecinos consignaron que se registran muchos accidentes. "Escuché el reventón y salí corriendo para ver qué había pasado. Encontré a la chica junto a la camioneta volcada. Mi esposo y un peatón ayudaron a rescatar al muchacho", contó Marta de Eccli, de 60 años. La Ford estaba volcada al frente de su casa.
"Es una locura cómo manejan. Nadie respeta nada. Los seres humanos no tienen conciencia del daño que pueden cometer si siguen manejando de esa manera", aseveró.







