Los nuevos tratamientos disminuyen las complicaciones de las fracturas
Un experto español comentó que en España, como en Tucumán, los motociclistas se resisten a usar el casco. Los especialistas reunidos en Tucumán abordaron el tema de las "fracturas de alta energía", causadas por accidentes de tránsito.
Por día, en la guardia del Hospital Padilla se atienden entre 40 y 50 pacientes a causa de algún tipo de fractura provocada por accidentes de tránsito. La cifra es alta, sobre todo si se la compara con las estadísticas de Barcelona, donde el número de ingresos por heridos en accidentes, por día, ronda entre 100 y 110. La diferencia está en el índice poblacional de una y otra ciudad. Mientras en la capital tucumana se calcula que residen unos 700.000 habitantes; en Barcelona viven casi 2 millones de personas, según los datos oficiales del Ayuntamiento.
Las cifras de atención médica fueron reveladas ayer a LA GACETA por los especialistas en ortopedia y traumatología Teófilo Prado, jefe del servicio en el Hospital Padilla, y Sebastián García Ramiro, del Hospital Clínico de Barcelona, España.
El médico tucumano es el anfitrión del VII Congreso Internacional de Ortopedia y Traumatología del NOA, que se inició ayer en el primer piso del hotel Catalinas Park. En tanto que el experto español es uno de los disertantes del ciclo que congregó a traumatólogos de Tucumán, Salta, Santiago del Estero, Jujuy y Catamarca.
Con el característico acento español, García Ramiro precisó que la mayoría de las víctimas por accidentes de tránsito son motociclistas. "En toda España no hemos conseguido que los motoristas usen el casco", explicó. "En cambio, en la ciudad de Barcelona, desde que se ha obligado la utilización del casco a los motoristas, ha disminuido el número de donantes al banco de tejidos", afirmó.
Las denominadas "fracturas de alta energía" provocadas por distintos agentes (accidentes laborales, de tránsito, deportivos o domésticos) forman parte de la agenda de exposición de los disertantes entre los que se encuentran especialistas argentinos y extranjeros.
El médico español reconoció que la falta de uso del casco es un problema educacional y cultural y que no sólo se da en Latinoamérica. "Me consta que hay ciudades de España en las que se hace caso omiso de esa obligación para los motoristas", dijo.
Las fracturas ocasionadas en accidentes de tránsito son las mismas (incluyendo a los automovilistas), pero lo que cambió es la metodología del tratamiento del paciente. "Cuando estudiaba en los ?70 -relató García Ramiro-, en el hospital de Barcelona, una de las complicaciones más graves que había en aquella época en cuanto a las fracturas abiertas, producidas por traumatismos de alta energía, era la pseudoartrosis; es decir la falta de consolidación de la fractura. Pero esto ha cambiado -remarcó- con las nuevas técnicas de estabilización, especialmente cuando se introdujeron los fijadores externos y, posteriormente, los clavos endomedulares. A partir de ese momento -agregó-, se logró la estabilización de las fracturas y bajó la tasa de complicaciones de manera considerable".
Las modernas técnicas de tratamiento se exponen en este encuentro de profesionales que cerrará mañana. "De todas las exposiciones que he visto hasta ahora, la impresión que me llevo es de gran satisfacción. Pienso que (en Tucumán) están a la altura de cualquier hospital, al menos de lo que conozco en Barcelona", señaló.
El especialista español advirtió que una de las complicaciones más graves en los pacientes son las infecciones de la prótesis articular. "Muchas veces el tratamiento de estas infecciones obliga a retirar la prótesis, a hacer nuevas internaciones con largos períodos de ingresos hospitalarios y grandes dispensas económicas y sociales. El profesional debe saber que existen y que pueden solucionarse, pero es importante que no se pierda la relación médico-paciente, porque es la base fundamental de un buen resultado", aseguró.







