Nueva York.- Las inyecciones de liquidez, el recorte coordinado de tasas y las intervenciones de los bancos centrales y gobiernos no alcanzaron para revertir la suerte de los mercados, que ayer cerraron con nuevas bajas encabezadas por Wall Street, cuyo índice Dow Jones colapsó 7,33%, en medio de la casi certeza del inicio de un proceso recesivo. Las Bolsas asiáticas, con cierres mixtos, habían impulsado a las plazas europeas a operar con menor pesimismo, pero, tras un atisbo de recuperación, bastó que Nueva York abriera en baja para arrastrar a las acciones del Viejo Continente, que perdieron U$S 100.000 millones de capitalización bursátil. El Banco Central Europeo salió a frenar el huracán bursátil prometiendo fondos ilimitados para las entidades en crisis. EEUU planea hacer lo mismo y hasta analiza comprar acciones de bancos privados, en una medida sin precedentes en ese país. La Argentina no la pasó bien y el Merval perdió casi 5%, se disparó el riesgo país y el Banco Central realizó un gran esfuerzo para que la cotización del dólar no se dispare ante la sostenida demanda. Hoy, las Bolsas de Australia y de Japón abrieron con fuertes pérdidas. (Reuter)







