Las “memorias” de La Madrid
Fue Manuel Belgrano quien lo impulsó a escribirlas. Por Carlos Páez de la Torre (h) - Redacción LA GACETA.
10 Octubre 2008 Seguir en 
Es conocido que las "Memorias" del general Gregorio Aráoz de La Madrid constituyen un testimonio único dentro de la literatura histórica argentina. Allí el famoso guerrero tucumano narró la mayor parte de su azarosa vida, que se inició en 1795 y concluyó en 1857, después de haber participado en más de 130 combates de la Independencia y de las contiendas civiles. En realidad, el general Manuel Belgrano fue el responsable de la primera versión del texto. Según narra el mismo La Madrid, en la campaña de Santa Fe de 1818, cuando estaban acampados en Fraile Muerto, el creador de la Bandera le "ordenó" que le presentase "una relación de todas las acciones y encuentros parciales en que me había encontrado desde que tomé la carrera de las armas". Y agrega: "allí mismo, en los días de nuestra parada, se la presenté escrita ligeramente".Dos años más tarde, en 1820, La Madrid visitó a Belgrano en Buenos Aires, pocos días antes de que muriese. Después de los saludos, Belgrano sacó de una gaveta aquellos papeles de 1818 y se los entregó. "Estos apuntes los hizo usted muy a la ligera; es menester que los recorra y detalle más prolijamente y me los traiga", le dijo. Fue un pedido que el tucumano prometió complacer, aunque Belgrano nunca leería el resultado.
Desde entonces, La Madrid procedió a dejar constancia detallada de todos los hechos militares en que actuaba. A todas partes llevaba sus escritos en una petaca. El mismo cuenta que los extravió en la batalla de El Tala (1826) y "aunque después los volví a renovar en Bolivia, volví a perderlos en mi última campaña sobre Cuyo, en 1841".
Finalmente, entre 1846 y 1850, en Montevideo, reescribió y amplió lo que ya había redactado dos veces. La pobreza lo obligó a vender el manuscrito al bibliógrafo Andrés Lamas. De la familia de este lo obtuvo Adolfo P. Carraza y lo facilitó al Gobierno de Tucumán, para su edición en 1895. Apareció en dos tomos, con excelentes ilustraciones, como homenaje al centenario del nacimiento del general Aráoz de La Madrid. Desde entonces se han reeditado varias veces. La última fue el año pasado.







