En "Un Oso rojo" le dio vida a un delincuente marginal, a un individuo que está decidido a actuar al margen de la ley; su actuación le valió el premio al mejor protagónico del Festival de Biarritz (2002). Con "El otro" ganó el Oso de Plata al Mejor Actor en la Berlinale (2007) y con "El custodio", también se impuso en el festival de La Habana (2006), encarnando a un hombre sórdido cuyo destino consiste en vivir en función de otro. Ahora, interpretando a un controvertido travesti, ganó en 2007 el Premio ACE de Oro Mejor Actor. Precisamente con esta obra, "Yo soy mi propia mujer", Julio Chávez se presentará el sábado y el domingo en el teatro Alberdi. En un diálogo con LA GACETA, el actor explicó que no necesita identificarse con sus personajes, nada comunes, por cierto: "necesito la decisión de tomar el riesgo de intentar comprenderlo, de ver su humanidad". "Yo soy mi propia mujer" es una obra que está basada en la vida de Charlotte von Mahlsdorf, un extravagante personaje de Berlín del Este, conocido por coleccionar relojes, fonógrafos y muebleEn "Un Oso rojo" le dio vida a un delincuente marginal, a un individuo que está decidido a actuar al margen de la ley; su actuación le valió el premio al mejor protagónico del Festival de Biarritz (2002). Con "El otro" ganó el Oso de Plata al Mejor Actor en la Berlinale (2007) y con "El custodio", también se impuso en el festival de La Habana (2006), encarnando a un hombre sórdido cuyo destino consiste en vivir en función de otro.
Ahora, interpretando a un controvertido travesti, ganó en 2007 el Premio ACE de Oro Mejor Actor. Precisamente con esta obra, "Yo soy mi propia mujer", Julio Chávez se presentará el sábado y el domingo en el teatro Alberdi.
En un diálogo con LA GACETA, el actor explicó que no necesita identificarse con sus personajes, nada comunes, por cierto: "necesito la decisión de tomar el riesgo de intentar comprenderlo, de ver su humanidad".
"Yo soy mi propia mujer" es una obra que está basada en la vida de Charlotte von Mahlsdorf, un extravagante personaje de Berlín del Este, conocido por coleccionar relojes, fonógrafos y muebles antiguos de la época de Guillermo II.
Von Mahlsdorf salió airoso del régimen nazi mientras se mostraba abiertamente travestido. Creó un museo en Berlín, que aún hoy sigue abierto, donde salvaguardó los objetos de arte y el mobiliario que rescató de los embates de la segunda guerra mundial. Por este aporte al patrimonio cultural germano fue distinguido con la Orden Alemana del mérito luego de la caída del muro. Sus años finales fueron muy controvertidos debido a las acusaciones de complicidad con la policía secreta alemana.
Explorando el conflicto sobre los sentimientos de Charlotte, el autor Doug Wright produjo un dinámico y profundo trabajo que resultó un vívido retrato de la Alemania en la segunda parte del siglo XX, moralmente compleja. En la obra, Wright viaja de Nueva York a Berlín para entrevistar a Charlotte y queda hechizado por su encanto y sus relatos sobre cómo logró sobrevivir a los maltratos de su padre.
Salto al vacío
En la obra, Chávez interpreta tanto a Charlotte como a Wright. "Para mí este trabajo es como una bisagra; me encuentra en un momento de mi persona, en el cual estoy más humano y más crecido, no sólo en edad, sino en la posibilidad de exponerme y no protegerme. Hace 10 o 15 años me hubiese costado mucho, hoy no; es como un regalo porque este material me exige y me pide dar un salvo al vacío", dijo Chávez. En la obra -aclaró-, no hay un juicio ético; se intenta presentar lo más objetivo posible la historia, "pero en realidad, el propio Wright señala que él prefirió en creer la versión de Charlotte".
Sobre la composición del personaje, aseguró que "todos nosotros no necesitamos muchas cosas para imaginar. Hay mínimos elementos para que el espectador lo complete y haga su viaje", agregó. Dijo que le sirvieron de.inspiración tías y vecinas. "Viví una experiencia impresionante; estoy casi sintiéndome un trovador, un relator; y no debe olvidarse que el relato es la primera expresión del teatro, a través del chamán, el soldado o el juglar; mi papel es como un relator contemporàneo", concluyó.
s antiguos de la época de Guillermo II. Von Mahlsdorf salió airoso del régimen nazi mientras se mostraba abiertamente travestido. Creó un museo en Berlín, que aún hoy sigue abierto, donde salvaguardó los objetos de arte y el mobiliario que rescató de los embates de la segunda guerra mundial. Por este aporte al patrimonio cultural germano fue distinguido con la Orden Alemana del mérito luego de la caída del muro. Sus años finales fueron muy controvertidos debido a las acusaciones de complicidad con la policía secreta alemana. Explorando el conflicto sobre los sentimientos de Charlotte, el autor Doug Wright produjo un dinámico y profundo trabajo que resultó un vívido retrato de la Alemania en la segunda parte del siglo XX, moralmente compleja. En la obra, Wright viaja de Nueva York a Berlín para entrevistar a Charlotte y queda hechizado por su encanto y sus relatos sobre cómo logró sobrevivir a los maltratos de su padre. Salto al vacío En la obra, Chávez interpreta tanto a Charlotte como a Wright. "Para mí este trabajo es como una bisagra; me encuentra en un momento de mi persona, en el cual estoy más humano y más crecido, no sólo en edad, sino en la posibilidad de exponerme y no protegerme. Hace 10 o 15 años me hubiese costado mucho, hoy no; es como un regalo porque este material me exige y me pide dar un salvo al vacío", dijo Chávez. En la obra -aclaró-, no hay un juicio ético; se intenta presentar lo más objetivo posible la historia, "pero en realidad, el propio Wright señala que él prefirió en creer la versión de Charlotte". Sobre la composición del personaje, aseguró que "todos nosotros no necesitamos muchas cosas para imaginar. Hay mínimos elementos para que el espectador lo complete y haga su viaje", agregó. Dijo que le sirvieron de.inspiración tías y vecinas. "Viví una experiencia impresionante; estoy casi sintiéndome un trovador, un relator; y no debe olvidarse que el relato es la primera expresión del teatro, a través del chamán, el soldado o el juglar; mi papel es como un relator contemporàneo", concluyó.







