09 Septiembre 2008 Seguir en 
Las mujeres que trabajan como gerentas de áreas de finanzas, abogadas, profesionales de marketing, profesoras de formación profesional o médicas especialistas reciben los mayores aumentos salariales como producto de la experiencia.
A su vez, las que menos ven incrementado su ingreso por tal motivo son las que se desempeñan como recepcionistas y vendedoras que trabajan en atención al cliente. Esa es la conclusión a la que arribaron los especialistas del Centro de Estudios de la Nueva Economía, al que accedió LA GACETA.
El trabajo, publicado en el sitio www.elsalario.com.ar, buscó estudiar la evolución de los ingresos de las mujeres a lo largo de su carrera. Para eso, supuso que cada ocupación cuenta con una trabajadora representativa que tiene las características ocupacionales de la mayoría según surge de la encuesta salarial. Por ejemplo, en el caso de las abogadas, el mayor porcentaje (y, por ende, la agente representativa) trabaja en empresas chicas, está en blanco y no realiza tareas de supervisión. Al mismo tiempo, la vendedora de mercado representativa adopta los rasgos ocupacionales de la mayor parte de sus colegas, es decir, tiene estudios secundarios, se desempeña en empresas pequeñas, está en blanco, y tampoco ejerce tareas de supervisión.
Luego, a través del comparador salarial se obtuvieron los salarios que perciben las trabajadoras representativas de cada ocupación a los cinco, 10, 20 y 30 años de experiencia laboral.
De acuerdo con los resultados de la investigación privada, las gerentas de áreas de finanzas ven incrementado su ingreso en un 366% entre los cinco y los 30 años de experiencia laboral, lo que las convierte en las trabajadoras mejor premiadas por el paso de los años.
En el polo opuesto, las recepcionistas y empleadas de informaciones, cuando acumulan 30 años de experiencia, perciben un salario un 33% menor que cuando llevan apenas cinco años trabajando.
“Este hecho no implica que el ingreso en esta ocupación tenga una trayectoria consistentemente decreciente; sino, por el contrario, en los 10 primeros años experimenta un período de ascenso”, aclara el informe. “Luego, lejos de aumentar la remuneración con el paso de los años, aquella declina cada vez más”, puntualiza.
Lo mismo ocurre en las otras cuatro ocupaciones en las que peor evoluciona el ingreso a lo largo de la vida laboral. En ellas juegan un rol importante las características físicas o los conocimientos tecnológicos requeridos, características usualmente asociadas con las personas jóvenes.
Volviendo a las ocupaciones femeninas mejor premiadas por la experiencia, las cinco exhiben salarios con trayectorias ascendentes. De hecho, el crecimiento del ingreso de las gerentas de finanzas y de las abogadas es de tipo exponencial, lo que demuestra una fuerte valoración por el conocimiento adquirido en el ejercicio de estas ocupaciones.









