Decir "muchas gracias" tiene un valor incalculable

La motivación es una suerte de retribución oculta que muchas veces predispone bien al personal. La mejor paga para los creativos.

09 Septiembre 2008
En toda empresa, la palabra vale tanto o más que una retribución económica. La motivación al personal generalmente no es tomada en cuenta como una atributo que debe tener toda empresa para competir con otras, tanto desde una visión externa (relaciones con los clientes y proveedores) como interna (entre sus propios trabajadores).
Decir muchas gracias por una tarea bien realizada es la mejor retribución para aquellos empleados creativos. "Muchas empresas no llegan a dimensionar el valor verdadero de la comunicación interna. Al no reconocerle el mérito de un trabajo encomendado, la desmotivación del personal les generan un costo extra por la falta de calidez humana en el trato", señala a LA GACETA Guillermo Pedrotti, director general de Consultores de Empresas SRL, una consultora que desembarcó en Tucumán. 
En la actualidad, en muchas compañías conviven dos sectores que tienen que ver con la gestión de los Recursos Humanos. Está el área dura, que se encarga de administrar al personal (liquidación de haberes, premios y castigos, relaciones sindicales, etc.) y otra blanda, que se preocupa por la trayectoria laboral de su capital humano (capacitación, motivación, integración, etc.). 
"El trabajo es una relación humana. Como en la vida, a cualquier persona le gusta ser reconocida cuando actúa bien. La empresa debe ser como un amigo; debe acostumbrarse a decirle muchas gracias", puntualiza Pedrotti. En otras palabras, festejar los goles. A menudo, es común observar que las empresas buscan organizar correctamente un evento, como un beneficio comercial,  pero no se preocupan por cultivar la comunicación interna, señala el experto en Relaciones Públicas.   
"Generalmente, la persona productiva pasa la mayor cantidad del tiempo útil del día trabajando, y cultiva más las relaciones internas y externas. Para ese trabajador, un simple muchas gracias es un aporte fundamental que le puede hacer un jefe, un superior y hasta la misma empresa", afirma Pedrotti. 
No hace falta que ese reconocimiento sea personal, con el riesgo que implica generar celos entre el resto del personal. Una nota o un simple e-mail pueden ser útiles para expresar el verdadero valor sentimental y material de decir muchas gracias. El clima favorable en el trabajo se nutre de pequeñas grandes cosas. En ese ambiente, los empleados sienten afecto y se consideran más que un simple número o una máquina dispuesta a cumplir la jornada laboral. 

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