Todo listo para el Big Bang subterráneo

Inauguran el experimento más ambicioso de la historia. Su construcción tardó dos décadas.

VISITAS GUIADAS. La construcción del aparato demandó dos décadas. FOTO TOMADA DE CERN.CH
VISITAS GUIADAS. La construcción del aparato demandó dos décadas. FOTO TOMADA DE CERN.CH
08 Septiembre 2008

PARIS, Francia/GINEBRA, Suiza.- Será como ver renacer al Universo, pero a 100 metros bajo tierra. El Gran Colisionador de Hadrones (LHC), el mayor acelerador de partículas del mundo, empezará a funcionar a toda máquina el miércoles en la frontera franco- suiza, para resolver los misterios pendientes del Big Bang, la gran explosión a partir de la cual se formó el mundo, hace 13.700 millones de años.

Este colosal instrumento, en el que han trabajado 5.000 físicos e ingenieros desde hace dos décadas, es el proyecto científico más ambicioso de los últimos años. Robert Aymar, director general de la Organización Europea para la Investigación Nuclear, se mostró convencido de que el LHC depara "hallazgos que cambiarán nuestra visión del mundo y de su creación".

Esa organización construyó un anillo de 27 km de circunferencia, enfriado durante dos años hasta situarse en los 271,3°, es decir, 1,9º más que el cero absoluto. Alrededor del anillo se han instalado cuatro grandes detectores, en cuyo núcleo se producirán grandes colisiones de protones (partículas de la familia de los hadrones). El LHC alcanzará el 99,999% de la velocidad de la luz, de 300.000 kilómetros por segundo.

A máxima potencia, 600 millones de colisiones por segundo generarán el brote de partículas, algunas de las cuales nunca han sido observadas hasta ahora. Para seleccionar los 15 millones de gigaoctetos de datos recogidos anualmente, 11 centros distribuirán la información a 200 instituciones del mundo, que la analizarán y archivarán.

Energía oscura
"Estamos convencidos de que en el universo existen varias partículas mucho más pesadas de las que conocemos. Es lo que llamamos la materia negra. El LHC proporcionará la identificación y la comprensión de esta materia, que integra el 23% del mundo, mientras que la ordinaria representa un 4% y el resto está constituido de energía oscura", precisó Aymar.

Cuando entre en funcionamiento el primer haz de partículas, se inyectarán en el acelerador paquetes de 100.000 millones de protones. Tras el arranque del segundo haz, que girará en sentido inverso, se provocarán colisiones de energía cada vez más elevadas, hasta alcanzar siete veces la potencia del Fermilab estadounidense, hasta ahora el acelerador más potente.

El proyecto, en el que han contribuido países europeos, Estados Unidos, India, Rusia y Japón, tuvo un costo de 3.760 millones de euros. (AFP-NA-DPA)

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