Broncas y bromas

20 Agosto 2008
Ayer no asistió a la sala de audiencias ninguno de los acusados; ni Antonio Bussi ni Luciano Benjamín Menéndez. En varios tramos, Ricardo Bussi estuvo con su padre, en la habitación adjunta, especialmente acondicionada con tal fin. “Padece crisis de llanto y no se siente bien”, dijo. Sí estuvo nuevamente Héctor D´Amico, yerno del ex gobernador.

Pese a que luego de haber participado de la audiencia viajó a la Capital Federal (hoy tiene sesión), el diputado nacional Gerónimo Vargas Aignasse anoche seguía indignado con la defensora oficial de Bussi, Amalina Assaf. “Prometió que su trabajo iba a ser técnico en virtud de una obligación institucional, pero pide la oralización de anónimos falaces que no tienen ningún valor probatorio ni aportan nada a la causa”, se quejó.

El ex gremialista Juan Palavecino mantuvo roces con los defensores durante su testimonio. El principal fue con Horacio Guerineau (representa a Menéndez), a quien le dijo que lo había visto en el penal de Villa Urquiza a mediados de 1977, y que había llegado con Bussi, lo que desmintió el abogado. “Nos conocemos mucho y muy bien, estimado doctor -agregó el ex secretario de la CGT-. Usted estaba en el lugar, no creo que lo haya olvidado, aunque entonces pasaron muchas cosas raras que ahora se pueden negar”. Al irse, el ex gremialista palmó en el hombro al letrado.

“Luis Sosa era gordito, como usted”, le dijo Palavecino al vocal del Tribunal Oral en lo Criminal Federal que preside las audiencias de debate, Gabriel Casas, al hablar de un desaparecido que asegura haber visto en la cárcel.

Juan Alberto Curetti no pudo ser localizado, pese a que ayer debía haber declarado como testigo ofrecido por la defensa de Bussi. Figura en la causa como apoderado de la empresa propietaria de la camioneta Chevrolet blanca que habría sido usada en el secuestro de Vargas Aignasse. El secretario electoral, Rogelio Rodríguez del Busto, informó que el número de DNI atribuido a Curetti no le correspondía a él, sino a un ciudadano nacido en Córdoba que ya falleció.

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