Quieren reducir a siete por mil los índices de muerte infantil

Una funcionaria dice que el 12,9 es muy alto.

PAUTAS. Speranza dice que hay que seguir el ejemplo de Chile.  LA GACETA / JOSE NUNO
PAUTAS. Speranza dice que hay que seguir el ejemplo de Chile. LA GACETA / JOSE NUNO
20 Agosto 2008
“El control de las embarazadas y el buen acceso a los servicios neonatales para los niños que nacen con bajo peso o con prematurez son las principales estrategias para bajar los índices de mortalidad neonatal que en Argentina, según los índices de 2006 a 2007, va estar en el orden de entre 12,9 y 13,3 por mil”. Con estas palabras, la directora nacional de Maternidad e Infancia, Ana Speranza, definió la estrategia que aplica el Estado para reducir la mortalidad infantil. La funcionaria asistió al Foro Regional del NOA sobre “Estrategias para el descenso de la mortalidad infantil reducible”, cuyas deliberaciones concluyeron ayer.
Durante el cierre del foro también estuvieron presentes el ministro de Salud, Pablo Yedlin, y de los máximos representantes de la salud de la OPS-OMS , Antonio Pagés; de la Dirección de Estadísticas e Información del Ministerio de Salud de la Nación, Elida Marconi; del Centro Latinoamericano de Perinatología, José Díaz Roselló, entro otros referentes del sector de la sanidad.
 
Situación actual
El encuentro, que se realizó en un hotel ubicado frente al parque 9 de Julio, tuvo como objetivo el de reconocer la situación actual de la región sobre mortalidad infantil, y analizar las estrategias que pueden aplicarse para lograr reducir estos índices.
Durante una conversación LA GACETA, Speranza destacó el logro de Chile, que obtuvo un índice  del 7 por mil para 2007; que es el objetivo al que aspira llegar Argentina en los próximos años, según la planificación del Estado nacional en el área de la salud.
La funcionaria indicó que cuando un país llega a estas cifras es muy difícil sostener el descenso. No obstante, indicó que ello depende fundamentalmente de dos estrategias concretas para lograrlo: la atención y el control de las embarazadas  y el acceso a un buen servicio de parto y neonatal en los hospitales y sanatorios.
“Sabemos que la mortalidad del recién nacido es en un 60 % reducible, y que la pos-neonatal (que va del primer mes al año de vida) se la redujo por medio del Programa de Enfermedades Respiratorias que Tucumán lanzó antes que la Nación. Debemos profundizar este trabajo, porque sabemos que va a dar muy buenos resultados en la reducción de muertes de menores de un año en todas las provincias donde se los está aplicando”, sostuvo Speranza.
La funcionaria nacional agregó que en esa misma dirección deben apuntar los trabajos que se realizan para reducir las muertes  por  malformaciones congénitas y por cardiopatías, que son otras de las causas que tienen gran relevancia en los índices de muerte infantil .

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