La Selección bailó a Brasil, le hizo 3 goles y está en la final de Beijing
Por fin apareció el Kun, que marcó dos goles, y Riquelme anotó el tercero de penal. Argentina superó a su eterno rival practicamente todo el partido. Maradona vio los tantos de su yerno desde la tribuna. La Selección se medirá con Nigeria el sábado a la madrugada. Imágenes.
19 Agosto 2008 Seguir en 
PEKIN, China.- La Selección argentina se clasificó hoy finalista de los Juegos Olímpicos por segunda vez consecutiva, tras florearse y golear por 3 a 0 a un Brasil que careció de ideas y que terminó con absoluta impotencia.
Sergio Agüero, a los ocho y a los 13 minutos, y Juan Román Riquelme, de tiro penal a los 30 minutos, anotaron los tantos (todos en el segundo tiempo). Ahora, el Sub 23 irá en busca de su segunda medalla dorada. El rival en la final, el sábado a la 1 de nuestro país, será Nigeria, que más temprano había goleado a Bélgica por 4 a 1.
Inolvidable fue la fiesta vivida en Beijing, porque después de mucho tiempo, y de muchas derrotas dolorosas, Argentina pudo superar a los brasileños, que terminaron pegando patadas y sufriendo dos expuslsiones.
La Selección Olímpica respetó su historia, y por eso ganó. Brasil, en cambio, dejó de lado sus raíces. En la previa al partido se esperaba que los albicelestes salieran a atacar, y que sus rivales se pararan a jugar en contra, con muchos hombres en el fondo.
Pero eso no ocurrió, porque los brasileños no se quedaron en el fondo. El equipo de Sergio Batista, en cambio, tuvo varias chances, hasta que, en el segundo tiempo, y a pura gambeta, el Kun se hizo un lugar dentro del área para definir con el pecho.
El yerno de Diego Maradona -quien observó el encuentro desde la tribuna- no había marcado ningún gol en estos Juegos Olímpicos de Beijing, y después se señalar el primero se despachó con el segundo, luego de que una asistencia de Ezequiel Garay.
Todo pasó a ser una fiesta y la frutilla del postre llegó con un penal que Juan Román Riquelme convirtió en gol, para establecer el 3 a 0 y desatar más alegría. Argentina es finalista por segundo año del certamen de fútbol de las olimpíadas. (Télam-Especial)
Sergio Agüero, a los ocho y a los 13 minutos, y Juan Román Riquelme, de tiro penal a los 30 minutos, anotaron los tantos (todos en el segundo tiempo). Ahora, el Sub 23 irá en busca de su segunda medalla dorada. El rival en la final, el sábado a la 1 de nuestro país, será Nigeria, que más temprano había goleado a Bélgica por 4 a 1.
Inolvidable fue la fiesta vivida en Beijing, porque después de mucho tiempo, y de muchas derrotas dolorosas, Argentina pudo superar a los brasileños, que terminaron pegando patadas y sufriendo dos expuslsiones.
La Selección Olímpica respetó su historia, y por eso ganó. Brasil, en cambio, dejó de lado sus raíces. En la previa al partido se esperaba que los albicelestes salieran a atacar, y que sus rivales se pararan a jugar en contra, con muchos hombres en el fondo.
Pero eso no ocurrió, porque los brasileños no se quedaron en el fondo. El equipo de Sergio Batista, en cambio, tuvo varias chances, hasta que, en el segundo tiempo, y a pura gambeta, el Kun se hizo un lugar dentro del área para definir con el pecho.
El yerno de Diego Maradona -quien observó el encuentro desde la tribuna- no había marcado ningún gol en estos Juegos Olímpicos de Beijing, y después se señalar el primero se despachó con el segundo, luego de que una asistencia de Ezequiel Garay.
Todo pasó a ser una fiesta y la frutilla del postre llegó con un penal que Juan Román Riquelme convirtió en gol, para establecer el 3 a 0 y desatar más alegría. Argentina es finalista por segundo año del certamen de fútbol de las olimpíadas. (Télam-Especial)







