07 Agosto 2008 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El delantero Ariel Ortega arremetió hoy por elevación contra el entrenador de River, Diego Simeone, y los dirigentes de ese club al remarcar que "los hinchas fueron los únicos" que lo apoyaron luego del último escándalo, que derivó en su separación del plantel.
"Les agradezco a los hinchas. Fueron los únicos que no me dieron la espalda", fustigó el "Burrito" antes de embarcarse rumbo a Mendoza, donde será presentado como jugador de Independiente Rivadavia.
De esta manera, el enganche dejó en claro su amargura por haber sido excluido del plantel profesional, luego de ser descubierto en un boliche, chocar contra un surtidor de una estación de servicio en Palermo y no presentarse al entrenamiento de la mañana siguiente.
Las críticas también alcanzaron a los directivos que apoyaron la decisión del entrenador y sus compañeros, que en ningún momento lo respaldaron públicamente.
Rumbo al embarque, Ortega sólo dejó esta confesión y en el medio del acoso de una decena de periodistas añadió: "No voy a decir nada".
Pero semejante acoso soltó una frase llena de bronca y amargura, con Simeone y compañía.
El jujeño jugará en Independiente Rivadavia de Mendoza, que milita en Primera B Nacional, a préstamo por diez meses y a cambio de una suma que rondaría los U$S 500.000.
Algunas condiciones que tiene que cumplir el "Burrito" son la de asistir dos veces por semana a una clínica de rehabilitación en Santiago de Chile -la misma en la que se había tratado hace unos meses atrás.
Asimismo, quedó establecido que en caso de ausentarse a algún entrenamiento el contrato se rescindirá automáticamente. (NA)
"Les agradezco a los hinchas. Fueron los únicos que no me dieron la espalda", fustigó el "Burrito" antes de embarcarse rumbo a Mendoza, donde será presentado como jugador de Independiente Rivadavia.
De esta manera, el enganche dejó en claro su amargura por haber sido excluido del plantel profesional, luego de ser descubierto en un boliche, chocar contra un surtidor de una estación de servicio en Palermo y no presentarse al entrenamiento de la mañana siguiente.
Las críticas también alcanzaron a los directivos que apoyaron la decisión del entrenador y sus compañeros, que en ningún momento lo respaldaron públicamente.
Rumbo al embarque, Ortega sólo dejó esta confesión y en el medio del acoso de una decena de periodistas añadió: "No voy a decir nada".
Pero semejante acoso soltó una frase llena de bronca y amargura, con Simeone y compañía.
El jujeño jugará en Independiente Rivadavia de Mendoza, que milita en Primera B Nacional, a préstamo por diez meses y a cambio de una suma que rondaría los U$S 500.000.
Algunas condiciones que tiene que cumplir el "Burrito" son la de asistir dos veces por semana a una clínica de rehabilitación en Santiago de Chile -la misma en la que se había tratado hace unos meses atrás.
Asimismo, quedó establecido que en caso de ausentarse a algún entrenamiento el contrato se rescindirá automáticamente. (NA)







