"Hay mucho de fábula con lo del duhaldismo"
Según Balestrini, vicegobernador de Buenos Aires, el peronismo tiene reglas claras, como la lealtad, por eso dijo que Cobos debe renunciar. El ex presidente de la Cámara de Diputados vino a la provincia por el lanzamiento de la Maestría en Derecho Parlamentario.
07 Agosto 2008 Seguir en 
El Partido Justicialista está unido, la posibilidad de que el duhaldismo enfrente al kirchnerismo es casi un mito y el vicepresidente de la Nación, Julio Cobos, debería renunciar a su cargo. Esas son algunas de las definiciones que lanzó ayer el vicegobernador de Buenos Aires, Alberto Balestrini, en el aeropuerto Benjamín Matienzo.
El ex presidente de la Cámara de Diputados vino a Tucumán a participar del lanzamiento de la Maestría en Derecho Parlamentario, que organizan la Legislatura y la Universidad San Pablo-T, con docentes de la Universidad Complutense de Madrid. A su encuentro fueron el vicegobernador de la provincia, Juan Manzur (está a cargo del Poder Ejecutivo) y el ministro de Gobierno, Edmundo Jiménez.
"Personalmente, creo que hay mucho de fábula con lo del duhaldismo", contesta cuando LA GACETA le pregunta si cree que el ex presidente Eduardo Duhalde tiene fuerza para enfrentar al gobernador Daniel Scioli cuando, en diciembre, se renueven las autoridades del peronismo bonaerense. "Con Daniel estamos reuniéndonos con los diputados nacionales, los intendentes y los legisladores de Buenos Aires, a los efectos de ir pensando en la reorganización del partido en el orden provincial. Y conversamos constantemente con Néstor Kirchner, que es nuestro conductor y presidente del partido", puntualiza.
Bromas y verdades
Hace 15 días, el Senado provincial de Buenos Aires aprobó el nuevo esquema impositivo para esa provincia. Tras la votación, el presidente del bloque peronista, Federico Scarabino, bromeó diciendo que la bancada estaba tranquila porque sabía que si Balestrini hubiese tenido que desempatar la votación, habría acompañado el proyecto de Scioli. El vicegobernador recogió el guante y desde el estrado precisó: "si tuviera que votar en contra de mi gobernador, al otro día presentaría mi renuncia".
Cuando este diario le recuerda esa obvia alusión al vicepresidente de la Nación, Balestrini se ríe. Pero ratifica su postura. Y esta vez, sin indirectas: da nombre y apellido.
"Yo hice la aclaración que me salió del alma como peronista. Porque una de las palabras que el peronismo tiene muy claras, y que es de aplicación irrestricta, es la lealtad. Y dije que si alguna vez tenía que desempatar, y por mis convicciones no acompañaba al gobernador, trascartón presentaría la renuncia porque soy parte del Ejecutivo y no puedo seguir integrándolo si no comparto el criterio del gobernador. Esto es lo que debió hacer Cobos. Pero yo hablo desde el peronismo y Cobos no es peronista. Por ende, no puedo pedirle a un no peronista que haga lo que un peronista sí haría", sentencia.
En ese contexto, y como agravante en contra del compañero de fórmula de Cristina Fernández de Kirchner, Balestrini advierte que el oficialismo no perdió la votación por la Resolución 125, sino el desempate de esa votación.
"Es claro que para el PJ, como partido político, fue una pérdida. Pero debo decir que este cimbronazo le hubiera causado un grave problema a otro gobierno nacional que no estuviera conducido por Cristina, porque ella tiene el suficiente carácter y voluntad para salir de un momento complicado. En los cuatro años y medio de la presidencia de Néstor Kirchner, jamás tuvimos una votación adversa: este es el primer caso. El cimbronazo se sintió y estamos haciendo una autocrítica. Pero lo estamos haciendo entre cuatro paredes, dentro del partido, como debe ser", concluyó el bonaerense.
El ex presidente de la Cámara de Diputados vino a Tucumán a participar del lanzamiento de la Maestría en Derecho Parlamentario, que organizan la Legislatura y la Universidad San Pablo-T, con docentes de la Universidad Complutense de Madrid. A su encuentro fueron el vicegobernador de la provincia, Juan Manzur (está a cargo del Poder Ejecutivo) y el ministro de Gobierno, Edmundo Jiménez.
"Personalmente, creo que hay mucho de fábula con lo del duhaldismo", contesta cuando LA GACETA le pregunta si cree que el ex presidente Eduardo Duhalde tiene fuerza para enfrentar al gobernador Daniel Scioli cuando, en diciembre, se renueven las autoridades del peronismo bonaerense. "Con Daniel estamos reuniéndonos con los diputados nacionales, los intendentes y los legisladores de Buenos Aires, a los efectos de ir pensando en la reorganización del partido en el orden provincial. Y conversamos constantemente con Néstor Kirchner, que es nuestro conductor y presidente del partido", puntualiza.
Bromas y verdades
Hace 15 días, el Senado provincial de Buenos Aires aprobó el nuevo esquema impositivo para esa provincia. Tras la votación, el presidente del bloque peronista, Federico Scarabino, bromeó diciendo que la bancada estaba tranquila porque sabía que si Balestrini hubiese tenido que desempatar la votación, habría acompañado el proyecto de Scioli. El vicegobernador recogió el guante y desde el estrado precisó: "si tuviera que votar en contra de mi gobernador, al otro día presentaría mi renuncia".
Cuando este diario le recuerda esa obvia alusión al vicepresidente de la Nación, Balestrini se ríe. Pero ratifica su postura. Y esta vez, sin indirectas: da nombre y apellido.
"Yo hice la aclaración que me salió del alma como peronista. Porque una de las palabras que el peronismo tiene muy claras, y que es de aplicación irrestricta, es la lealtad. Y dije que si alguna vez tenía que desempatar, y por mis convicciones no acompañaba al gobernador, trascartón presentaría la renuncia porque soy parte del Ejecutivo y no puedo seguir integrándolo si no comparto el criterio del gobernador. Esto es lo que debió hacer Cobos. Pero yo hablo desde el peronismo y Cobos no es peronista. Por ende, no puedo pedirle a un no peronista que haga lo que un peronista sí haría", sentencia.
En ese contexto, y como agravante en contra del compañero de fórmula de Cristina Fernández de Kirchner, Balestrini advierte que el oficialismo no perdió la votación por la Resolución 125, sino el desempate de esa votación.
"Es claro que para el PJ, como partido político, fue una pérdida. Pero debo decir que este cimbronazo le hubiera causado un grave problema a otro gobierno nacional que no estuviera conducido por Cristina, porque ella tiene el suficiente carácter y voluntad para salir de un momento complicado. En los cuatro años y medio de la presidencia de Néstor Kirchner, jamás tuvimos una votación adversa: este es el primer caso. El cimbronazo se sintió y estamos haciendo una autocrítica. Pero lo estamos haciendo entre cuatro paredes, dentro del partido, como debe ser", concluyó el bonaerense.







