07 Agosto 2008 Seguir en 
En “Misantropía” (tendencia a la antipatía), su disco anterior, todo fue oscuro, tristón, casi apocalíptico. “Felicidad”, su último trabajo, es... feliz. Aunque mantiene cierta visión aparentemente apocalíptica. Así es la vida de Cuentos Borgeanos, una de las bandas que el sábado 16 actuará en Central Córdoba, en el Electro Rock Festival.
“Sigo siendo un existencialista total que trata de entender el amor, la muerte y la vida, pero ahora con aceptación”, dice Abril Sosa, el cantante, en una entrevista telefónica con 4AM.
El cambio que vivió la banda, que fue paralelo con el crecimiento de su poder de convocatoria, no se detuvo con ese disco. “El próximo, que vamos a grabar en marzo, va a ser más diferente todavía”, anticipa.
Abril no sólo se define como existencialista, sino también como fanático de Friedrich Nietzsche, a quien cita frecuentemente, como a Albert Camus y varios autores más. Y hasta a Brad Pitt...
“Mis amigos se burlan de mí porque cito siempre a alguien, y dicen que ese no es el perfil del rockero... Habrá que ser más cabeza y hablar de la birra y la minita”, se ríe.
Y vuelve a Nietzsche con la intención de demostrar que ser existencialista y feliz al mismo tiempo es posible. “Es todo lo contrario de lo que se cree; como dicen que Borges era un facho, pero en realidad era un viejito re piola e hincha pelotas; Nietzsche no es oscuro, sino un tipo lleno de vida, felicidad y optimismo”, confirma, basándose en sus estudios sobre el filósofo alemán
El tema de conversación es obilgado, porque “Felicidad” (2007) es demasiado diferente a los dos discos anteriores de la banda, y es muy notorio. “De alguna manera las canciones reflejan lo que uno siente al momento de escribir, y el disco plasma un momento determinado de la vida, del pensamiento, y el optimismo y la felicidad son cosas que están arraigadas en esta etapa de nuestras vidas”, asegura Abril.
Aunque haya diferencias entre sus discos, él sostiene que su visión del existencialismo feliz estuvo siempre. “En ‘Misantropía’ hay un epílogo de Camus que dice que el hombre no puede ser totalmente feliz si no supera el temor a la muerte, porque la vida es un quilombo pero está bueno vivirla y ser feliz”, explica. Con sus propias palabras, claro.
En un descanso del ensayo en el que Cuentos prepara una versión de “Calaveras y diablitos” de Los Fabulosos Cadillacs para un compilado, asegura que los tucumanos que vieron en vivo a la banda en 2006 en La Zona se sorprenderán cuando la escuchen en vivo otra vez. “Esa vez, que fuimos por los 10 años de Karma Sudaca, estábamos en la etapa anterior, mucho más oscura... igual; esa fue una noche genial”, recuerda.
Abril no puede evitar las citas. Y ahora carga sobre el escritor Oscar Wilde para reafirmar su concepción de la vida y el arte. “El dice algo así como que hay que buscar el otro lado del jardín para ser feliz, y en esa búsqueda estamos nosotros”, señala.
Cuando lo dice, encuentra un correlato casual entre eso y el tema de los Cadillacs que están preparando. “Tiene un espíritu alegre pero habla de que uno vive invadido por demonios y diablos”, dice. Cerca del final de la charla fue que citó al galán de Hollywood, en relación con su carácter aparentemente alejado del modelo de star rock. “Brad Pitt dice que el problema con la fama es cuando uno empieza a sentirse especial porque todos te quieren y ganás plata, y llega un momento en que te la creés en serio y se mete la estrella en la cabeza... Me acuerdo de Baby Echecopar que decía que si hubiera sido escritor sería como Borges, y es como el pibe que se fuma tres porros y cree que es Pink Floyd...”, cuenta, y al toque aclara que nadie en la banda, ni entre técnicos y asistentes, consume drogas de ningún tipo. “Somos unos borrachos mal, eso sí, pero después de los shows”, aclara.
“Sigo siendo un existencialista total que trata de entender el amor, la muerte y la vida, pero ahora con aceptación”, dice Abril Sosa, el cantante, en una entrevista telefónica con 4AM.
El cambio que vivió la banda, que fue paralelo con el crecimiento de su poder de convocatoria, no se detuvo con ese disco. “El próximo, que vamos a grabar en marzo, va a ser más diferente todavía”, anticipa.
Abril no sólo se define como existencialista, sino también como fanático de Friedrich Nietzsche, a quien cita frecuentemente, como a Albert Camus y varios autores más. Y hasta a Brad Pitt...
“Mis amigos se burlan de mí porque cito siempre a alguien, y dicen que ese no es el perfil del rockero... Habrá que ser más cabeza y hablar de la birra y la minita”, se ríe.
Y vuelve a Nietzsche con la intención de demostrar que ser existencialista y feliz al mismo tiempo es posible. “Es todo lo contrario de lo que se cree; como dicen que Borges era un facho, pero en realidad era un viejito re piola e hincha pelotas; Nietzsche no es oscuro, sino un tipo lleno de vida, felicidad y optimismo”, confirma, basándose en sus estudios sobre el filósofo alemán
El tema de conversación es obilgado, porque “Felicidad” (2007) es demasiado diferente a los dos discos anteriores de la banda, y es muy notorio. “De alguna manera las canciones reflejan lo que uno siente al momento de escribir, y el disco plasma un momento determinado de la vida, del pensamiento, y el optimismo y la felicidad son cosas que están arraigadas en esta etapa de nuestras vidas”, asegura Abril.
Aunque haya diferencias entre sus discos, él sostiene que su visión del existencialismo feliz estuvo siempre. “En ‘Misantropía’ hay un epílogo de Camus que dice que el hombre no puede ser totalmente feliz si no supera el temor a la muerte, porque la vida es un quilombo pero está bueno vivirla y ser feliz”, explica. Con sus propias palabras, claro.
En un descanso del ensayo en el que Cuentos prepara una versión de “Calaveras y diablitos” de Los Fabulosos Cadillacs para un compilado, asegura que los tucumanos que vieron en vivo a la banda en 2006 en La Zona se sorprenderán cuando la escuchen en vivo otra vez. “Esa vez, que fuimos por los 10 años de Karma Sudaca, estábamos en la etapa anterior, mucho más oscura... igual; esa fue una noche genial”, recuerda.
Abril no puede evitar las citas. Y ahora carga sobre el escritor Oscar Wilde para reafirmar su concepción de la vida y el arte. “El dice algo así como que hay que buscar el otro lado del jardín para ser feliz, y en esa búsqueda estamos nosotros”, señala.
Cuando lo dice, encuentra un correlato casual entre eso y el tema de los Cadillacs que están preparando. “Tiene un espíritu alegre pero habla de que uno vive invadido por demonios y diablos”, dice. Cerca del final de la charla fue que citó al galán de Hollywood, en relación con su carácter aparentemente alejado del modelo de star rock. “Brad Pitt dice que el problema con la fama es cuando uno empieza a sentirse especial porque todos te quieren y ganás plata, y llega un momento en que te la creés en serio y se mete la estrella en la cabeza... Me acuerdo de Baby Echecopar que decía que si hubiera sido escritor sería como Borges, y es como el pibe que se fuma tres porros y cree que es Pink Floyd...”, cuenta, y al toque aclara que nadie en la banda, ni entre técnicos y asistentes, consume drogas de ningún tipo. “Somos unos borrachos mal, eso sí, pero después de los shows”, aclara.







