06 Agosto 2008 Seguir en 
* Luciano Benjamón Menéndez ingresó a la sala de audiencia a las 10.02, y detrás lo hizo Antonio Bussi, cargando una mochila de oxígeno y apoyado en un bastón de madera (en un momento, este cayó al suelo estruendosamente). Fueron recibidos en silencio por un centenar de militantes de organismos de derechos humanos, que levantaron inmediatamente fotos de desaparecidos (foto de la izquierda).
* Entre el público se observó al interventor de la Caja Popular de Ahorros, Mario Koltan, a Liliana Falú, al presidente del Colegio de Abogados, Antonio Bustamante; a los fiscales federales de Tucumán, Emilio Ferrer (redactó la imputación), y de Santiago del Estero, José Díaz Vélez; a la diputada nacional Stella Maris Córdoba; a los abogados Carlos Caramutti, Bernardo Lobo Bugeau y José Chebaia; al edil radical José Luis Avignone, y al ex abogado defensor de Bussi, Horacio Conesa Mones Ruiz.
* Con las manos estrechadas estuvieron durante gran parte del juicio Gerónimo Vargas Aignasse y su esposa, Ingrid Wagner. Con el mismo gesto, al otro lado del recinto, se vio a Luis José Bussi y a su esposa, Paula Cornejo. A su lado se sentó Ricardo Bussi. Los hermanos llegaron juntos al tribunal. Ambos decidieron que era preferible que su madre, Josefina Bigolio de Bussi, no asistiera.
* Pocas veces Antonio Bussi prestó atención a la persona que la leía la acusación. Generalmente miraba hacia arriba, cerraba los ojos o se acomodaba la cánula nasal de oxígeno (bigotera). Contrastaba con la postura inconmovible de Menéndez.
* "Ya tendra oportunidad de declarar ampliamente", le dijo Gabriel Casas al ex gobernador, cuando este intentó hacer comentarios sobre una parte de la acusación.
* En la solapa de su traje azul a rayas blancas, Menéndez lució una cinta celeste y blanca y un pequeño listón negro, asidos por un alfiler. Un familiar contó que esta tela oscura era el luto "por los muertos por la subversión marxista".
* Desde las 7 y hasta las 10, Bussi y Menéndez estuvieron juntos, a solas, en una pequeña sala. Los que los vieron dicen que hablaron y que compartieron un café.
* "No lo van a envenenar, sino que puede autoagredirse. Es muestra suficiente de la gravedad de la situación (la enfermedad de Bussi), pero parece que el Poder Judicial no tomó las suficientes previsiones y cautelas", dijo Laura Figueroa, quien deslizó que Bussi podría atentar contra su propia vida para evitar el juicio. Pide que se investigue si tomó la medicación correspondiente.
* Entre el público se observó al interventor de la Caja Popular de Ahorros, Mario Koltan, a Liliana Falú, al presidente del Colegio de Abogados, Antonio Bustamante; a los fiscales federales de Tucumán, Emilio Ferrer (redactó la imputación), y de Santiago del Estero, José Díaz Vélez; a la diputada nacional Stella Maris Córdoba; a los abogados Carlos Caramutti, Bernardo Lobo Bugeau y José Chebaia; al edil radical José Luis Avignone, y al ex abogado defensor de Bussi, Horacio Conesa Mones Ruiz.
* Con las manos estrechadas estuvieron durante gran parte del juicio Gerónimo Vargas Aignasse y su esposa, Ingrid Wagner. Con el mismo gesto, al otro lado del recinto, se vio a Luis José Bussi y a su esposa, Paula Cornejo. A su lado se sentó Ricardo Bussi. Los hermanos llegaron juntos al tribunal. Ambos decidieron que era preferible que su madre, Josefina Bigolio de Bussi, no asistiera.
* Pocas veces Antonio Bussi prestó atención a la persona que la leía la acusación. Generalmente miraba hacia arriba, cerraba los ojos o se acomodaba la cánula nasal de oxígeno (bigotera). Contrastaba con la postura inconmovible de Menéndez.
* "Ya tendra oportunidad de declarar ampliamente", le dijo Gabriel Casas al ex gobernador, cuando este intentó hacer comentarios sobre una parte de la acusación.
* En la solapa de su traje azul a rayas blancas, Menéndez lució una cinta celeste y blanca y un pequeño listón negro, asidos por un alfiler. Un familiar contó que esta tela oscura era el luto "por los muertos por la subversión marxista".
* Desde las 7 y hasta las 10, Bussi y Menéndez estuvieron juntos, a solas, en una pequeña sala. Los que los vieron dicen que hablaron y que compartieron un café.
* "No lo van a envenenar, sino que puede autoagredirse. Es muestra suficiente de la gravedad de la situación (la enfermedad de Bussi), pero parece que el Poder Judicial no tomó las suficientes previsiones y cautelas", dijo Laura Figueroa, quien deslizó que Bussi podría atentar contra su propia vida para evitar el juicio. Pide que se investigue si tomó la medicación correspondiente.
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