31 Julio 2008 Seguir en 
El sábado volverá a repetirse la Feria de Simoca, el acontecimiento más pintoresco y antiguo de la provincia en materia de festivales populares, que se realiza todos los años durante julio y agosto. Por primera vez se extendió durante un fin de semana más para esperar a los turistas de Buenos Aires.
Entre los atractivos que se presentaron este año, se destacó una empanadilla gigante. Pesaba 128 kilos y tenía dos metros de largo. Se cocinó en un horno especial. Estaba rellena con dulce de batata. Se distribuyó entre los turistas y demás asistentes a la feria.
Por primera vez la feria cuenta con un portal de acceso, donde se construyó un destacamento policial y una sala de exposición de artesanías típicas del norte argentino. Además, se hicieron nuevos sanitarios y una oficina de información para el turista.
La feria arranca a las 10 y se extiende hasta pasadas las 22. En unos 50 quinchos se pueden degustar comidas típicas, tales como tamales, asados, chorizos, arrollados de cerdo, cabrito, morcillas, locro y empanadas. Además, se puede disfrutar de espectáculos folclóricos con artistas locales y nacionales, que cantan o bailan folclore. También se pueden efectuar los tradicionales paseos en sulky por la ciudad. El último sábado llegaron 15.000 visitantes.
Simoca está ubicada a 57 kilómetros de San Miguel de Tucumán. Se puede llegar por la ruta 157. El año próximo se cumplirán tres siglos de la existencia de la Feria.
Entre los atractivos que se presentaron este año, se destacó una empanadilla gigante. Pesaba 128 kilos y tenía dos metros de largo. Se cocinó en un horno especial. Estaba rellena con dulce de batata. Se distribuyó entre los turistas y demás asistentes a la feria.
Por primera vez la feria cuenta con un portal de acceso, donde se construyó un destacamento policial y una sala de exposición de artesanías típicas del norte argentino. Además, se hicieron nuevos sanitarios y una oficina de información para el turista.
La feria arranca a las 10 y se extiende hasta pasadas las 22. En unos 50 quinchos se pueden degustar comidas típicas, tales como tamales, asados, chorizos, arrollados de cerdo, cabrito, morcillas, locro y empanadas. Además, se puede disfrutar de espectáculos folclóricos con artistas locales y nacionales, que cantan o bailan folclore. También se pueden efectuar los tradicionales paseos en sulky por la ciudad. El último sábado llegaron 15.000 visitantes.
Simoca está ubicada a 57 kilómetros de San Miguel de Tucumán. Se puede llegar por la ruta 157. El año próximo se cumplirán tres siglos de la existencia de la Feria.









