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Sábado 26 de Julio de 2008
Argentina
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BUENOS AIRES.- El jefe de Gabinete, Sergio Massa, afirmó que “si el Estado debe hacer una erogación por Aerolíneas Argentinas, será el Parlamento el que fijará ese valor y no un funcionario”. Asimismo, subrayó: “la reestatización no es un proceso que al Gobierno le agrade, sino que tiene que ver con garantizar el funcionamiento de la línea aérea de bandera”.
En el mismo sentido, el ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, remarcó que el Congreso va a tener un protagonismo singular en la transferencia de Aerolíneas a manos del Estado, y se mostró confiado porque los legisladores no van a apostar a la línea de bandera quede inactiva. De Vido agregó: “no hablamos de reestatización, sino de enviar ese convenio donde el Estado se hace cargo de las acciones de Aerolíneas“, y remarcó que en ese acuerdo también se habla de la posibilidad, a futuro, de incorporar capital privado, que puede ser de distintas formas, por ejemplo, a través de sacar acciones a la Bolsa. “El convenio le da al Congreso un protagonismo que no tuvo cuando la empresa se privatizó”, subrayó De Vido.
En su primera intervención como jefe de Gabinete, Massa anunció el jueves el envío al Parlamento del proyecto de ley que dispone el rescate de Aerolíneas y de Austral a través de la compra del 100% de las acciones al grupo español Marsans. Massa remarcó: “para que el proceso tenga absoluta transparencia, los ciudadanos el mayor nivel de información y el Congreso el máximo nivel de intervención, la Presidenta decidió enviar a la Comisión Bicameral el acta firmada para su ratificación o no, que ponga en marcha este nuevo proceso”.
Además, puso de relieve que el Gobierno propuso que haya intervención del Tribunal de Tasaciones de la Nación, que es el órgano que la Constitución y las leyes prevén para fijar el precio de los bienes en los que el Estado tiene que hacer una asignación patrimonial.
Desde esta semana está corriendo un plazo de 60 días que el Gobierno y el grupo Marsans se han dado para justipreciar los activos de ambas compañías y resolver el costo del traspaso, considerando que, al mes de mayo, presentaban un pasivo conjunto de U$S 900 millones. (DyN)