Con Massa, el Gobierno buscó mostrar un cambio
El flamante jefe de Gabinete se mostró seguro ante las cámaras y se manifestó distinguido por haber sido convocado para el cargo. Néstor Kirchner y Cobos fueron los grandes ausentes en su asunción. Aplaudieron a Alberto Fernández, que estuvo presente en el acto.
25 Julio 2008 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El nuevo jefe de Gabinete, Sergio Massa, prestó juramento ante la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, frente a una audiencia que llenó el Salón Blanco y una gran cantidad de un público menos privilegiado que siguió el desarrollo del acto por pantallas gigantes ubicadas en otros sectores de la Casa de Gobierno.
Fue una ceremonia corta, sin discursos, con muchos aplausos y que terminó, como es habitual en estos casos, entre los fuertes apretujones de quienes -sin distinción de cargo o jerarquía- pugnaban por acercarse al nuevo hombre fuerte del Poder Ejecutivo.
Por tratarse del cambio del principal funcionario de un gobierno que asumió hace poco más de siete meses y porque la renuncia presentada por el ex ministro coordinador produjo malestar en el matrimonio presidencial, la presencia de Alberto Fernández generó más expectativa que la asunción de su sucesor.
Fernández llegó a la Rosada, edificio que pisó durante cinco años -desde que fue designado jefe de Gabinete por el ex presidente Néstor Kirchner- y de inmediato subió al primer piso para mantener una breve reunión a solas con Cristina Fernández que fue apenas un saludo.
En tanto, su sucesor usaba por primera vez el despacho de jefe de Gabinete junto al gobernador bonaerense, Daniel Scioli, y su vice, Alberto Balestrini cuando la Presidenta lo llamó para el acto de juramento.
En el corto trayecto hasta el Salón Blanco, Cristina Fernández bromeó con Massa: "tenés 30 segundos para arrepentirte", relató luego el flamante jefe de Gabinete.
En ese corto camino, su antecesor en el cargo le advirtió: "podés contar conmigo para lo que necesites". Luego de jurar por Dios, la Patria y los Santos Evangelios, se escuchó a Massa decir gracias a la Presidenta, que le respondió con un fuerte abrazo. De inmediato, el ya nuevo jefe de Gabinete saludó primero al presidente provisional del Senado, José Pampuro, que acompaña a la primera mandataria en este tipo de actos desde que el gobierno se alejó del vicepresidente Julio Cobos por su voto contra las retenciones móviles en el Senado, y el titular de Diputados, Eduardo Fellner.
En el gesto más esperado, se dirigió entonces hacia Alberto Fernández, a quien abrazó efusivamente. El público presente en el Salón Blanco le había propinado, antes, un caluroso aplauso al funcionario saliente.
Por su parte, Cristina que hasta ese momento no había hecho ninguna señal hacia el jefe de Gabinete saliente, se acercó para darle la mano. Nada más que eso.
De la ceremonia de jura participaron todos los ministros, gran cantidad de gobernadores, con la ausencia notada de los oficialistas Jorge Capitanich (Chaco) y Celso Jaque (Mendoza), además de intendentes del conurbano y dirigentes gremiales. En el Salón Blanco no estuvo el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, pero sí el piquetero Luis D Elía. Los grandes ausentes fueron Kirchner y Cobos.
Su primera actividad oficial
La primera actividad oficial de Massa fue firmar el proyecto de ley sobre Aerolíneas Argentinas e informar de esa novedad en una conferencia de prensa junto al ministro de Planificación, Julio de Vido, y el secretario de Transportes, Ricardo Jaime.
En ese momento, Massa aseguró que al enviar el acuerdo de transferencia al Estado de Aerolíneas Argentinas al Congreso se buscó dar un gesto de fuerte transparencia y de participación en el proceso por parte del Poder Legislativo.
Además, con un fuerte ímpetu de mostrar cambios en las actitudes que hasta aquí siempre supo tener el Gobierno kirchnerista, el nuevo jefe de Gabinete ofreció una conferencia de prensa ni bien asumió. Allí, ratificó su intención de dejar todo para colaborar con el Gobierno, evitó confrontar con el cuestionado Moreno y se manifestó a favor de restablecer el diálogo con todos los sectores sociales.
"Respecto a lo que tiene que ver con los funcionarios del Gobierno, la Constitución establece que el Poder Ejecutivo es unipersonal, todos somos colaboradores y a ninguno nos corresponde opinar al respecto", se limitó a decir al ser consultado sobre la posibilidad de que haya más cambios en el Gabinete. (DyN-NA)
Fue una ceremonia corta, sin discursos, con muchos aplausos y que terminó, como es habitual en estos casos, entre los fuertes apretujones de quienes -sin distinción de cargo o jerarquía- pugnaban por acercarse al nuevo hombre fuerte del Poder Ejecutivo.
Por tratarse del cambio del principal funcionario de un gobierno que asumió hace poco más de siete meses y porque la renuncia presentada por el ex ministro coordinador produjo malestar en el matrimonio presidencial, la presencia de Alberto Fernández generó más expectativa que la asunción de su sucesor.
Fernández llegó a la Rosada, edificio que pisó durante cinco años -desde que fue designado jefe de Gabinete por el ex presidente Néstor Kirchner- y de inmediato subió al primer piso para mantener una breve reunión a solas con Cristina Fernández que fue apenas un saludo.
En tanto, su sucesor usaba por primera vez el despacho de jefe de Gabinete junto al gobernador bonaerense, Daniel Scioli, y su vice, Alberto Balestrini cuando la Presidenta lo llamó para el acto de juramento.
En el corto trayecto hasta el Salón Blanco, Cristina Fernández bromeó con Massa: "tenés 30 segundos para arrepentirte", relató luego el flamante jefe de Gabinete.
En ese corto camino, su antecesor en el cargo le advirtió: "podés contar conmigo para lo que necesites". Luego de jurar por Dios, la Patria y los Santos Evangelios, se escuchó a Massa decir gracias a la Presidenta, que le respondió con un fuerte abrazo. De inmediato, el ya nuevo jefe de Gabinete saludó primero al presidente provisional del Senado, José Pampuro, que acompaña a la primera mandataria en este tipo de actos desde que el gobierno se alejó del vicepresidente Julio Cobos por su voto contra las retenciones móviles en el Senado, y el titular de Diputados, Eduardo Fellner.
En el gesto más esperado, se dirigió entonces hacia Alberto Fernández, a quien abrazó efusivamente. El público presente en el Salón Blanco le había propinado, antes, un caluroso aplauso al funcionario saliente.
Por su parte, Cristina que hasta ese momento no había hecho ninguna señal hacia el jefe de Gabinete saliente, se acercó para darle la mano. Nada más que eso.
De la ceremonia de jura participaron todos los ministros, gran cantidad de gobernadores, con la ausencia notada de los oficialistas Jorge Capitanich (Chaco) y Celso Jaque (Mendoza), además de intendentes del conurbano y dirigentes gremiales. En el Salón Blanco no estuvo el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, pero sí el piquetero Luis D Elía. Los grandes ausentes fueron Kirchner y Cobos.
Su primera actividad oficial
La primera actividad oficial de Massa fue firmar el proyecto de ley sobre Aerolíneas Argentinas e informar de esa novedad en una conferencia de prensa junto al ministro de Planificación, Julio de Vido, y el secretario de Transportes, Ricardo Jaime.
En ese momento, Massa aseguró que al enviar el acuerdo de transferencia al Estado de Aerolíneas Argentinas al Congreso se buscó dar un gesto de fuerte transparencia y de participación en el proceso por parte del Poder Legislativo.
Además, con un fuerte ímpetu de mostrar cambios en las actitudes que hasta aquí siempre supo tener el Gobierno kirchnerista, el nuevo jefe de Gabinete ofreció una conferencia de prensa ni bien asumió. Allí, ratificó su intención de dejar todo para colaborar con el Gobierno, evitó confrontar con el cuestionado Moreno y se manifestó a favor de restablecer el diálogo con todos los sectores sociales.
"Respecto a lo que tiene que ver con los funcionarios del Gobierno, la Constitución establece que el Poder Ejecutivo es unipersonal, todos somos colaboradores y a ninguno nos corresponde opinar al respecto", se limitó a decir al ser consultado sobre la posibilidad de que haya más cambios en el Gabinete. (DyN-NA)









